Iba bien.
Después de más o menos ocho meses sin salir a bailar, salí de vuelta al baile donde siempre iba. Fui con ganas de divertirme o sea, con ganas de bailar. Me acompañó un amigo con el que había ido otras veces acompañados de otras amigas. Él la pasó re bien, según me dijo. Y yo la pasé solo bien.
Quiero decir que no fue como otras veces. Capaz le estoy dando muchas vueltas pero algo cambió y creo que soy yo. Sentí que ya no es lo mismo. Capaz fue solo esta vez por el lugar, por la compañía, vaya uno a saber. Lo cierto es que me sacó las ganas de querer ir al próximo baile que organicen.
Le conté a mi psicóloga y me dijo que vea lo positivo: salí a bailar. Me animó a que siguiera dándome oportunidades como esa, que esto no me eche para atrás y vuelva a encerrarme en casa. Pero no sé si quiero volver a intetarlo y fracasar. Tampoco fue un fracaso, no la pasé mal. No me puse a llorar como la última vez. Solo que me faltó algo.
Al día siguiente salí a un bar con una amiga a charlar. No tenía ganas de salir pero fui porque habíamos quedado de ir a ver una peli después. Eso si me hizo llorar, cuando me fui a dormir. Creo que fue porque le confesé que el futuro no me entusiasma, que no quiero ser adulta. Es la primera vez que lo admito frente a una amiga. Me di cuenta de lo defasada que estoy con ella. Me dijo que no pareciera que me sintiera así porque estoy estudiando y hago cosas. Le dije que soy buena actriz. Lo soy? A veces no sé si hago lo que hago porque quiero o porque algo hay que hacer. Si, estudio. Pero si fuera mi decisión y no me afectara negativamente, me quedaría todo el día en la cama. No puedo hacer eso, entonces estudio para no trabajar. Eso si que me da miedo.
Me gusta la carrera pero no me gusta lo que implica: ir a clase, leer, usar mi cerebro. Cualquiera mentalmente sano lee esto y dice "sos una vaga". Pero no es eso. Es que me cansa, me quita la poca energía que tengo. Si fuera algo bueno para mí, no debería hacer lo opuesto? Darme energía? Motivarme?
En fin. Una recaida. Dicen que es normal, parte del proceso de recuperación. Realmente es un proceso? O usan esa palabra en lugar de decir vida?
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27 julio, 2016
09 mayo, 2016
I'm not saying life is boring just predictable sometimes...
Terapia 45 minutos una vez por semana.
Clases de 150 minutos tres veces por semana.
Repartidos, deberes, pruebas, exámenes.
Cumpleaños de amigos.
Cumpleaños de familiares.
Feriados, vacaciones, festividades.
Salidas con la familia.
Salidas con amigos.
Lavar la jaula del conejo (a veces).
Lavar mi ropa (a veces).
Lavar los utensilios que uso.
Hacer la cama.
Ordenar el cuarto.
Así se pasan los días y cuando te das cuenta ya es fin de año.
Así es la vida.
No digo que la vida sea aburrida, solo que a veces es predecible. -Tom Fletcher
Clases de 150 minutos tres veces por semana.
Repartidos, deberes, pruebas, exámenes.
Cumpleaños de amigos.
Cumpleaños de familiares.
Feriados, vacaciones, festividades.
Salidas con la familia.
Salidas con amigos.
Lavar la jaula del conejo (a veces).
Lavar mi ropa (a veces).
Lavar los utensilios que uso.
Hacer la cama.
Ordenar el cuarto.
Así se pasan los días y cuando te das cuenta ya es fin de año.
Así es la vida.
No digo que la vida sea aburrida, solo que a veces es predecible. -Tom Fletcher
25 marzo, 2016
Sube, sube, sube.
El miércoles subí un cerro de casi 400 metros y hoy no tengo fuerzas ni para salir de mi casa. Supongo que así es la vida. Hay días en los que, literalmente, podemos subir montañas y otros en los que nos ponemos a llorar con la simple idea de tener que dejar la casa.
O tal vez soy solo yo.
O tal vez es la depresión.
O tal vez no me esfuerzo demasiado.
Pero si pude subir y bajar un cerro entonces puedo salir de mi casa, energías tengo.
Entonces, ¿qué me falta? Las ganas de hacerlo.
Ese día me propuse subir la montaña y lo hice. Hoy me propuse quedarme en mi casa y lo hice. Todo se basa en la fuerza de voluntad al fin y al cabo (cuando no hay un impedimento físico).
Estando en la cima, le di gracias a mi cuerpo por permitirme subir, agradecí ser capaz de hacerlo. Hoy mi cuerpo siente las secuelas del esfuerzo y mi mente está abatida por otras razones que no puedo reconocer.
Supongo que no siempre hay que tener todas las respuestas.
Está bien no saber qué va a pasar después.
Está bien no saber porqué hoy me largué a llorar otra vez.
Está bien. Todo está bien.
Solo tengo que recordarme que la vida misma es una montaña, donde se hacen paradas para disfrutar la vista, donde hay trayectos más difíciles que otros, donde la cima es la meta personal de cada uno, para muchos es la felicidad, es lo que motiva a caminar. Me doy cuenta que no sé cuál es la cima a la que quiero llegar en esta montaña que es mi vida y creo que por eso muchas veces no tengo ganas de caminar. Pero ahora mismo me digo a mi misma que está bien no saberlo. Solo debo seguir caminando, seguir subiendo y en algún momento veré cuál es mi propia cima y por fin tendré la motivación para subir.
O tal vez soy solo yo.
O tal vez es la depresión.
O tal vez no me esfuerzo demasiado.
Pero si pude subir y bajar un cerro entonces puedo salir de mi casa, energías tengo.
Entonces, ¿qué me falta? Las ganas de hacerlo.
Ese día me propuse subir la montaña y lo hice. Hoy me propuse quedarme en mi casa y lo hice. Todo se basa en la fuerza de voluntad al fin y al cabo (cuando no hay un impedimento físico).
Estando en la cima, le di gracias a mi cuerpo por permitirme subir, agradecí ser capaz de hacerlo. Hoy mi cuerpo siente las secuelas del esfuerzo y mi mente está abatida por otras razones que no puedo reconocer.
Supongo que no siempre hay que tener todas las respuestas.
Está bien no saber qué va a pasar después.
Está bien no saber porqué hoy me largué a llorar otra vez.
Está bien. Todo está bien.
Solo tengo que recordarme que la vida misma es una montaña, donde se hacen paradas para disfrutar la vista, donde hay trayectos más difíciles que otros, donde la cima es la meta personal de cada uno, para muchos es la felicidad, es lo que motiva a caminar. Me doy cuenta que no sé cuál es la cima a la que quiero llegar en esta montaña que es mi vida y creo que por eso muchas veces no tengo ganas de caminar. Pero ahora mismo me digo a mi misma que está bien no saberlo. Solo debo seguir caminando, seguir subiendo y en algún momento veré cuál es mi propia cima y por fin tendré la motivación para subir.
24 marzo, 2016
Tocaya
Hace ya más de dos años que dejé de ser tu amiga y sin embargo por momentos me encuentro pensando en vos. Pienso qué estarás haciendo, si seguirás siendo como te recuerdo o habrás cambiado, si habrás sido vos misma cuando eras mi amiga y ahora que ya no estoy en tu vida sos de otra manera, si mi falta te afectó para bien o para mal o si no te afectó en absoluto. Son cosas que me pregunto pero que realmente no quiero saber. Estoy satisfecha con mi decisión de haberme alejado de vos porque con estas incógnitas también vienen recuerdos de cuando me hacías sentir vergüenza de mi misma, cuando sentía que no podía permitirme sentir adelante tuyo porque me ibas a juzgar, cuando cuestionabas mis nervios, cuando te enojabas porque no quería hacer lo mismo que vos, cuando te reías por alguna cosa específica de mí. Esas cosas no las hace una amiga de verdad y con el tiempo el enojo se va acumulando hasta que uno se da cuenta que las cosas no van a cambiar y se cuestiona si quiere seguir manteniendo esa amistad o no. Me estabas haciendo sentir peor de lo que ya me sentía conmigo misma y ese sentimiento de inconformidad todavía lo tengo. Solo que ahora no tengo alguien que me lo deje a flor de piel todo el tiempo.
Espero que estés bien y espero que no pienses en mí.
Espero que no me guardes rencor y te hayas dado cuenta de que ninguna de las dos le hacía bien a la otra. Claramente yo no era suficiente para vos y vos no eras útil para mí. Entre vos y yo me elegí a mi misma y así será siempre. No espero que lo hayas entendido pero si espero que lo hayas aceptado.
Espero que estés bien y espero que no pienses en mí.
Espero que no me guardes rencor y te hayas dado cuenta de que ninguna de las dos le hacía bien a la otra. Claramente yo no era suficiente para vos y vos no eras útil para mí. Entre vos y yo me elegí a mi misma y así será siempre. No espero que lo hayas entendido pero si espero que lo hayas aceptado.
26 enero, 2016
Analizando mi depresión
Desde el punto de vista biológico, puedo entender que el cerebro se enferme porque es un órgano del cuerpo humano y como tal puede tener fallas en su funcionamiento. Pero desde el punto de vista psicológico, pienso que ninguna enfermedad surge de la nada. La biodescodificación se encarga justamente de estudiar la causa emocional detrás de cada enfermedad. La depresión, por más particular y compleja que sea, es una enfermedad. Hay estudios que la asocian con desequilibrios químicos del cerebro, sin embargo, no se ha encontrado una relación exacta entre la deficiencia de determinada hormona como causa desencadenante de la depresión. Centrándome más en la lógica de la biodescodificación, voy a suponer cuál es la causa emocional de mi depresión: la represión.
Desde que tengo memoria, siempre estuve reprimiendome en cierta manera. Cuando era chica, no iba al baño en la escuela y me aguantaba hasta llegar a casa en la tarde. No decía algunas cosas o no participaba en algún juego porque tenía vergüenza. En el liceo, me daba miedo dar mi opinión, no quería caerle mal a nadie. Por más que eso está fuera de mi control, y la experiencia me lo demostró ya que en varios años tuve gente a la que no le caía bien simplemente porque no me conocían, igual me esforzaba por ser agradable. Ahora en la facultad sigo teniendo miedo de dar mi opinión, porque cualquier reproche lo interpreto como un ataque a mi persona. Porque no sé separar lo que hago y lo que opino de lo que soy.
Cuando pasas tanto tiempo reprimiendo impulsos te acostumbrás a eso, y en cierto punto, se vuelve reconfortante. Te convencés que de esa manera vas a estar más preparado en caso de que algo no salga como querés que salga. No imagino una vida sin preocupaciones y sin hacerme la cabeza, porque por más nervios que me genere, tan mal no me fue. Ese debe ser uno de los peores rasgos del ser humano: vivimos del hábito. Nos acostumbramos a pensar de una manera o a de comportarnos de una manera aunque pueda resultar dañina para nosotros. Cuando esos hábitos son buenos, nuestra vida es prometedora pero cuando no lo son, nuestra vida se vuelve limitante. Todos sabemos cómo cuesta cambiar los hábitos, nos autoboicoteamos de hacer cosas que nos hacen bien porque “no tenemos ganas”. Pero qué pasa cuando no tenemos ganas ni de levantarnos de la cama, qué pasa cuando las cosas que antes disfrutábamos ya no nos generan placer. Nos vemos obligados a hacer algo porque tocamos fondo. Porque nos damos cuenta que la vida se nos está yendo de las manos.
La depresión es un llamado de atención que nos da nuestro propio cerebro. Nos obliga a dejar de reprimirnos porque ya no podemos controlar nuestras emociones. Nos dice “estuviste ignorándote por mucho tiempo, así que ahora no vas a poder controlar todo aquello que reprimiste y te vas a largar a llorar sin parar en cualquier momento”. Es una manera de exteriorizar todo aquello con lo que no lidiaste y que fuiste barriendo debajo de la alfombra. Aquello que pensaste que habías superado. Relaciones que quedaron truncadas y que te siguen dando vueltas en la cabeza. Tus recuerdos de la infancia, de la adolescencia. Todo se vuelve vívido en tu cabeza y te obliga a hacerle frente. Porque sabés que no podés ignorarlo más, porque te está impidiendo que vivas normalmente. “Dejá de ignorarte, escucháte. Hace lo que querés, decí lo que pensás. Hacele caso a esas canciones pop, a esas frases motivacionales que fuiste recolectando al correr de los años. Dejá de pensar que todo se va a arreglar mágicamente porque no va a pasar. Hacete responsable de vos misma por primera vez en tu vida.”
¿No tiene sentido? En cierto punto, te sirve para poner las cosas en perspectiva. Para dejar de estar en piloto automático. Te cuestionás todo, hasta la vida misma. ¿Qué es la vida? ¿Tiene algún sentido o es una obligación? ¿Decido yo o el destino está escrito? ¿Las cosas pasan por una razón o porque sí? Todas estas cuestiones no tienen una sola respuesta. Pero nuestras respuestas son las que van formando nuestra vida y solo si te olvidaste de vivir podés preguntarte porqué estás vivo.
10 enero, 2016
Hoy fue un día de mirada en retrospectiva.
Me puse a leer mis diarios del 2005 al 2009, prácticamente toda la pre-adolescencia que no está registrada en este blog, y llegué a la conclusión de que pasé por muchos conflictos como para dudar de mi misma a esta altura. Si pude pasar por gente que me hizo sentir que no valía nada y sigo viva, entonces puedo enfrentar lo que sea. No va a haber algo peor que eso, no hay cosa peor que sentir que uno no vale nada. Y nunca más me van a hacer sentir así, porque ahora crecí y sé que valgo. Y sé que nadie tiene que decírmelo para saberlo yo misma.
Me doy cuenta de que ya no hay más dramas en mi vida. Socialmente hablando, estoy en buenos términos con todos, no tengo enemigos ni malentendidos que me quiten el sueño. Después de años complicados en ese aspecto, es un alivio estar en esta posición. Y es algo que pienso mantener. No voy a dejar que hayan malentendidos, si algo me preocupa lo voy a hablar porque esa es la única manera de solucionar los problemas. Finalmente tengo amigos que me demostraron que están ahí para mí y es algo que valoro.
En este momento estoy en un momento personal complicado y ellos lo saben. Aún así, me mostraron su apoyo. Tal vez no saben cómo ayudarme pero no espero que hagan algo específico, me basta con que me escuchen sin juzgarme, y hasta ahora lo han hecho.
Al mismo tiempo, no tengo lugar para dramas sociales. Si el día de mañana alguien se pone complicado, no le voy a dar vueltas. Se lo voy a preguntar y si es personal, puede irse por donde vino. A esta altura de mi vida, quien quiera ser parte de ella bien y quien no bien también. No voy a rogarle nada a nadie. Por eso cuando alguien no me habla en mucho tiempo y yo fui la última en mostrar interés por reunirnos, lo dejo en sus manos. Hay que saber cuando apartarse. Si hay interés, va a haber comunicación. Así funcionamos los seres humanos.
Si bien fue toda una mezcla de emociones leer mis escritos, me siento mejor porque me doy cuenta que, a pesar de todo, estoy en un buen lugar. Las cosas que creí no podría enfrentar, las enfrenté. No tengo razones para pensar que no voy a poder enfrentar las cosas de ahora en más. Puedo hacerlo. Voy a hacerlo.
Me doy cuenta de que ya no hay más dramas en mi vida. Socialmente hablando, estoy en buenos términos con todos, no tengo enemigos ni malentendidos que me quiten el sueño. Después de años complicados en ese aspecto, es un alivio estar en esta posición. Y es algo que pienso mantener. No voy a dejar que hayan malentendidos, si algo me preocupa lo voy a hablar porque esa es la única manera de solucionar los problemas. Finalmente tengo amigos que me demostraron que están ahí para mí y es algo que valoro.
En este momento estoy en un momento personal complicado y ellos lo saben. Aún así, me mostraron su apoyo. Tal vez no saben cómo ayudarme pero no espero que hagan algo específico, me basta con que me escuchen sin juzgarme, y hasta ahora lo han hecho.
Al mismo tiempo, no tengo lugar para dramas sociales. Si el día de mañana alguien se pone complicado, no le voy a dar vueltas. Se lo voy a preguntar y si es personal, puede irse por donde vino. A esta altura de mi vida, quien quiera ser parte de ella bien y quien no bien también. No voy a rogarle nada a nadie. Por eso cuando alguien no me habla en mucho tiempo y yo fui la última en mostrar interés por reunirnos, lo dejo en sus manos. Hay que saber cuando apartarse. Si hay interés, va a haber comunicación. Así funcionamos los seres humanos.
Si bien fue toda una mezcla de emociones leer mis escritos, me siento mejor porque me doy cuenta que, a pesar de todo, estoy en un buen lugar. Las cosas que creí no podría enfrentar, las enfrenté. No tengo razones para pensar que no voy a poder enfrentar las cosas de ahora en más. Puedo hacerlo. Voy a hacerlo.
28 diciembre, 2015
Una nueva realidad.
Por qué me cuesta tanto decirles a los demás que me siento como el culo?
Porque me da vergüenza sentirme como el culo.
Porque no quiero que me digan nada.
Porque no hay nada que puedan decir que haga que mágicamente deje de sentirme como el culo.
Porque me siento así y listo, no puedo cambiarlo de un momento al otro.
La depresión es así. Si estás deprimida, por más que intentes distraerte con algo tu mente es una nube negra densa que no te deja disfrutar nada. La angustia en tu pecho está latente, amenazando con salir y delatarte. Te sentís como el culo y encima te ponés una presión extra que es ocultarle a todos que estás como el culo. Entonces a ese sentimiento de mierda que ya tenés se le suma la preocupación. Y es un círculo vicioso.
Te sentís como el culo - intentás ocultar que te sentís como el culo - te sentís como el culo x2
Y qué pasa si no lo ocultás? Qué pasa cuando aparece la inesperada pregunta "estás bien?" que demuestra que tus intentos por esconderte no funcionaron? Entro en modo "pánico". Ahora voy a tener que hablar, y qué digo? Si ni siquiera sé por donde empezar. "Me siento así bajoneada todo el tiempo" digo. Y viene la culpa. Me carcome. "Sé que en teoría tengo todo para estar bien pero interiormente es distinto" -explico para intentar sacarme esa culpa, pero sigue ahí. Me dicen que me entienden, que lo que uno tiene y como uno se siente van por lados distintos. Me siento un poco mejor. Pero ahora me siento desesperanzada. Efectivamente, mi vida es hermosa y por esta puta depresión me la estoy perdiendo.
Qué hago?
Lloro hasta que se me sequen los ojos?
Me encierro en el cuarto a gritar y moquear y después me duermo?
Porque parece que por más que lo alivie con sesiones de descarga que involucran mucha lástima hacia mi misma (y lo patético que es darse cuenta de eso) ese sentimiento de mierda sigue ahí adentro. No se disuelve. Por qué no te disolvés? No entendés que me estás arruinando la vida? No entendés que ya sé que estás ahí y no tenés que recordármelo?
Y si lo acepto? Si acepto que estoy deprimida? Con toda la vergüenza, la humillación, la sensación de que soy patética? Parte de aceptar algo es ser sincera con respecto a ello. Si lo comparto, qué pasará? Será mejor? Será peor? Hará alguna diferencia? La gente me tratará de otra manera? Tendrán compasión? Es eso bueno? Es un trato especial? Me tendrán lástima? Me tienen que tener lástima? No me estoy muriendo, no tengo una enfermedad terminal. No tengo una discapacidad. No la tengo? Acaso la depresión no es una discapacidad? Te impide hacer las tareas de la vida cotidiana, te impide disfrutar, te impide reír, te impide demostrar tus sentimientos, te impide soñar, te impide creer, te impide vivir.
Si hubiera más consciencia sobre este trastorno o como sea que se le diga clínicamente, tal vez sería más fácil admitir que lo padezco. Y que ya no es auto diagnostico.
Tal vez es por eso que me genera tanto rechazo y me cuesta aceptarlo. Porque no hay un circulo de apoyo para las personas con depresión, no hay un trato diferenciado, a pesar de que realmente es algo incapacitante. El trato diferenciado no implica preferencia, implica tomar en cuenta las circunstancias de alguien y ser considerado ante ellas.
El día que arranque a trabajar, que pasa si estoy demasiado deprmida como para levantarme y falto al trabajo, avisando que no voy porque estoy, honestamente, "muy deprimida". Me van a dejar faltar sin consecuencias? Distinto sería si dijera que estoy físicamente enferma o que tengo "problemas personales" pero por qué no puedo decir la verdad? Porque la sociedad no sabe responder ante esa verdad, porque no la acepta y puede que sea porque no la entiende. Es muy fácil ignorar lo que no se entiende, difícil es enfrentarlo. Yo no entiendo porqué me siento así y puedo asegurar que es muy difícil lidiar con algo sin saber la causa. Sobretodo cuando la causa no es LA causa sino que son momentos de tu vida que interiorizaste de una manera que ahora te están pasando factura.
Toda esa angustia que tengo adentro la fui acumulando. Basta leer este blog desde la primera entrada para darse cuenta de que esto viene hace rato y ahora llegó al tope en el que ya no hay vuelta atrás. O le hago frente o me gana. Toda esa negatividad que fui acumulando, esas sensaciones de que soy inferior, de que no me entienden, de que las cosas me cuestan más a mí que a otros ahora se personificaron en Depresión. Es como una bola de nieve que fue rodando durante los años, haciéndose cada vez más grande y ahora es tan grande que no me deja avanzar.
Qué hago ahora? No me queda otra que intentar romperla de a pedacitos, porque de una no se puede.
Entonces? Tengo que aceptarla. Tengo que aceptarme. Perdonarme por haberme causado este problema. Porque fue mi forma de interiorizar las cosas la que me trajo hasta acá. Tengo que aceptar que tuve errores y que vi las cosas con lentes oscuros y reaccionar. Sacarme esos lentes, ya están viejos, ya no quiero usarlos. Quiero usar otros lentes, limpios, que me permitan ver las cosas con otra luz. Ahora soy consciente de que mis lentes están rotos, mi forma de ver el mundo no le hace justicia a la vida. Me queda cambiarlos, de a poco. Y acá aparece la paciencia y la perseverancia.
Cada vez que esos lentes me muestren algo que me de ganas de quedarme en la cama todo el día, voy a sacármelos y ponerme el otro par que está nuevito, porque lo usé pocas veces, con el cual voy a ver las cosas claras y no tan oscuras y terribles. Porque, efectivamente, las cosas nunca son tan geniales o tan terribles como pueden parecer y solo empezás a entenderlo cuando alguien con un par de lentes que funciona bien te lo hace notar.
La clave es no desanimarse cuando todo adentro tuyo te impulsa a hacerlo.
La clave es usar los lentes claros más tiempo que los oscuros.
La clave es crearme una nueva realidad, una que no sea tan terrible, una que este llena de oportunidades en lugar de obstáculos, una donde existan experiencias y no miedos, una donde sea un personaje activo y no pasivo.
En esta realidad, yo soy,
En esta realidad, yo fluyo.
En esta realidad, soy libre.
Porque me da vergüenza sentirme como el culo.
Porque no quiero que me digan nada.
Porque no hay nada que puedan decir que haga que mágicamente deje de sentirme como el culo.
Porque me siento así y listo, no puedo cambiarlo de un momento al otro.
La depresión es así. Si estás deprimida, por más que intentes distraerte con algo tu mente es una nube negra densa que no te deja disfrutar nada. La angustia en tu pecho está latente, amenazando con salir y delatarte. Te sentís como el culo y encima te ponés una presión extra que es ocultarle a todos que estás como el culo. Entonces a ese sentimiento de mierda que ya tenés se le suma la preocupación. Y es un círculo vicioso.
Te sentís como el culo - intentás ocultar que te sentís como el culo - te sentís como el culo x2
Y qué pasa si no lo ocultás? Qué pasa cuando aparece la inesperada pregunta "estás bien?" que demuestra que tus intentos por esconderte no funcionaron? Entro en modo "pánico". Ahora voy a tener que hablar, y qué digo? Si ni siquiera sé por donde empezar. "Me siento así bajoneada todo el tiempo" digo. Y viene la culpa. Me carcome. "Sé que en teoría tengo todo para estar bien pero interiormente es distinto" -explico para intentar sacarme esa culpa, pero sigue ahí. Me dicen que me entienden, que lo que uno tiene y como uno se siente van por lados distintos. Me siento un poco mejor. Pero ahora me siento desesperanzada. Efectivamente, mi vida es hermosa y por esta puta depresión me la estoy perdiendo.
Qué hago?
Lloro hasta que se me sequen los ojos?
Me encierro en el cuarto a gritar y moquear y después me duermo?
Porque parece que por más que lo alivie con sesiones de descarga que involucran mucha lástima hacia mi misma (y lo patético que es darse cuenta de eso) ese sentimiento de mierda sigue ahí adentro. No se disuelve. Por qué no te disolvés? No entendés que me estás arruinando la vida? No entendés que ya sé que estás ahí y no tenés que recordármelo?
Y si lo acepto? Si acepto que estoy deprimida? Con toda la vergüenza, la humillación, la sensación de que soy patética? Parte de aceptar algo es ser sincera con respecto a ello. Si lo comparto, qué pasará? Será mejor? Será peor? Hará alguna diferencia? La gente me tratará de otra manera? Tendrán compasión? Es eso bueno? Es un trato especial? Me tendrán lástima? Me tienen que tener lástima? No me estoy muriendo, no tengo una enfermedad terminal. No tengo una discapacidad. No la tengo? Acaso la depresión no es una discapacidad? Te impide hacer las tareas de la vida cotidiana, te impide disfrutar, te impide reír, te impide demostrar tus sentimientos, te impide soñar, te impide creer, te impide vivir.
Si hubiera más consciencia sobre este trastorno o como sea que se le diga clínicamente, tal vez sería más fácil admitir que lo padezco. Y que ya no es auto diagnostico.
Tal vez es por eso que me genera tanto rechazo y me cuesta aceptarlo. Porque no hay un circulo de apoyo para las personas con depresión, no hay un trato diferenciado, a pesar de que realmente es algo incapacitante. El trato diferenciado no implica preferencia, implica tomar en cuenta las circunstancias de alguien y ser considerado ante ellas.
El día que arranque a trabajar, que pasa si estoy demasiado deprmida como para levantarme y falto al trabajo, avisando que no voy porque estoy, honestamente, "muy deprimida". Me van a dejar faltar sin consecuencias? Distinto sería si dijera que estoy físicamente enferma o que tengo "problemas personales" pero por qué no puedo decir la verdad? Porque la sociedad no sabe responder ante esa verdad, porque no la acepta y puede que sea porque no la entiende. Es muy fácil ignorar lo que no se entiende, difícil es enfrentarlo. Yo no entiendo porqué me siento así y puedo asegurar que es muy difícil lidiar con algo sin saber la causa. Sobretodo cuando la causa no es LA causa sino que son momentos de tu vida que interiorizaste de una manera que ahora te están pasando factura.
Toda esa angustia que tengo adentro la fui acumulando. Basta leer este blog desde la primera entrada para darse cuenta de que esto viene hace rato y ahora llegó al tope en el que ya no hay vuelta atrás. O le hago frente o me gana. Toda esa negatividad que fui acumulando, esas sensaciones de que soy inferior, de que no me entienden, de que las cosas me cuestan más a mí que a otros ahora se personificaron en Depresión. Es como una bola de nieve que fue rodando durante los años, haciéndose cada vez más grande y ahora es tan grande que no me deja avanzar.
Qué hago ahora? No me queda otra que intentar romperla de a pedacitos, porque de una no se puede.
Entonces? Tengo que aceptarla. Tengo que aceptarme. Perdonarme por haberme causado este problema. Porque fue mi forma de interiorizar las cosas la que me trajo hasta acá. Tengo que aceptar que tuve errores y que vi las cosas con lentes oscuros y reaccionar. Sacarme esos lentes, ya están viejos, ya no quiero usarlos. Quiero usar otros lentes, limpios, que me permitan ver las cosas con otra luz. Ahora soy consciente de que mis lentes están rotos, mi forma de ver el mundo no le hace justicia a la vida. Me queda cambiarlos, de a poco. Y acá aparece la paciencia y la perseverancia.
Cada vez que esos lentes me muestren algo que me de ganas de quedarme en la cama todo el día, voy a sacármelos y ponerme el otro par que está nuevito, porque lo usé pocas veces, con el cual voy a ver las cosas claras y no tan oscuras y terribles. Porque, efectivamente, las cosas nunca son tan geniales o tan terribles como pueden parecer y solo empezás a entenderlo cuando alguien con un par de lentes que funciona bien te lo hace notar.
La clave es no desanimarse cuando todo adentro tuyo te impulsa a hacerlo.
La clave es usar los lentes claros más tiempo que los oscuros.
La clave es crearme una nueva realidad, una que no sea tan terrible, una que este llena de oportunidades en lugar de obstáculos, una donde existan experiencias y no miedos, una donde sea un personaje activo y no pasivo.
En esta realidad, yo soy,
En esta realidad, yo fluyo.
En esta realidad, soy libre.
15 mayo, 2015
You know when you're laying in bed at night trying to find a comfortable position to sleep in but you're too tired to even bother so you just remain in that uncomfortable position? I just realized it's the perfect metaphor to explain my attitude towards life. I remain uncomfortable because I'm too tired to even try to change things.
20 marzo, 2015
Gracias.
No sé porqué pero siempre me salen blogs espontáneos cuando me estoy bañando y es como "me encantaría anotar esto pero estoy toda mojada y en bolas". Así que voy a intentar recordar más o menos lo que estuve reflexionando en estos días y hacer una especie de lista.
- Aceptar mis sentimientos. Tengo la costumbre de nunca estar satisfecha con lo que siento, siempre lo cuestiono. Si estoy triste me cuestiono porqué estoy así, si estoy feliz me siento rara porque estoy acostumbrada a sentirme triste. Si estoy nerviosa por algo me enojo porque siento que no tendría que ponerme nerviosa. Y así con todo. Me di cuenta de que el problema es que le doy demasiada importancia a lo que siento en lugar de simplemente fluir. Por eso decidí simplemente ACEPTARLO. Si me siento bien no lo cuestiono y si me siento mal tampoco lo cuestiono. Solo siento sin prestarle atención y dejo que no me afecte.
- Reconocer mi valía. A veces se necesita que otra persona desde su mirada externa te diga algo sobre vos para que te des cuenta de tus cualidades. Esta semana alguien me dijo que me consideraba una persona interesante porque tenía opiniones bien meditadas y centradas sobre distintos temas, evitando esa tendencia que se suele tener a ser extremista. También me dijo que debería escribir (si supiera JA). El hecho es que siempre fui una persona introvertida a la que no le gusta tener la mirada de muchos ojos sobre ella. Creo que por eso le tenía cierta envidia a aquellos que siempre participaban en clase, porque yo aunque quisiera aportar algo, no me animaba. La cosa es que la razón por la que no me esforzaba por intentar superar esa barrera que me había puesto era que realmente no creía que mi opinión fuera relevante. Pero después de que esta persona me dijera esto, y después de haber estado dando mis opiniones entre amistades, me di cuenta de que mi opinión si vale. De que lo que tengo para decir es tan importante y válido como lo que cualquier otra persona puede decir. Me di cuenta de que la lista mental de cosas que valoro de mí misma, esas cosas que me gustan de mí, tiene que estar en constante crecimiento y tengo que prestarle más atención a esos aspectos de mi personalidad. Gracias a esto pude RECONOCER que tengo derecho a ser escuchada y que vale la pena intentarlo.
- Sentir que tengo un propósito. El hecho de aceptar mis sentimientos y darle lugar a mi voz me llevan a la conclusión de que tengo algo para aportar en esta vida. Hacía mucho tiempo que no me pasaba esto de sentir que tengo motivos para estar donde estoy, que por más inseguridades o miedos que tenga si tengo mis objetivos claros y me atrevo a tomar riesgos, tengo con qué enfrentarme al futuro. Soy importante y mi PROPÓSITO es SER. Dejar de pensar tanto las cosas y solo SER. Sentir y hablar. Manifestar lo que siento y lo que pienso. Dejar de reprimirme porque eso me lleva a sentirme atrapada en mi cabeza y no quiero estar ahí. Quiero salir de ahí, seguir mostrando de a poco a la verdadera Hayley y saber que si bien no todos van a saber apreciarla, algunos si lo harán y lo más importante yo la apreciaré sin importar lo que pase.
31 marzo, 2014
Hello blog, lately I've been needing to talk to you.
I'm mad. In the two meanings of this word: I'm crazy and I'm angry. Actually, I think I'm crazy because I'm angry at the world, angry at myself and angry at people and anger is not something I'm used to, it makes me feel like I'm not myself. Everything gets me, everything affects my emotional stability.
You told me I was a baby and I got angry. Because you feel like you know it all, you think you're some kind of genius just because you know how to make sentences and speak fluid and that it somehow gives you the right to think you're smarter than anyone else. I told you that you were avoiding me and you said you weren't, you just sometimes get lost with all the people around to the point where you don't know who you said hi to. Bullshit. I was talking about a moment when I was the only one around and you where with a friend that did say hi to me, so don't lie to me you saw me and decided to avoid me. That isn't so mature of you... but you know what? I realized you're a prick. So I'm not giving you the power to be on my mind, your actions will not affect me anymore. This is goodbye.
Now I need to talk about YOU. You do have the right to be in my mind, I guess, since we've been friends for seven years. We shared a lot of things, good moments, bad moments. But I feel like I can't be your friend anymore, I'm tired of feeling like I'm bothering you even if you don't say so. I'm tired of not being the owner of my feelings because you know EVERYTHING. That's the problem, you know me too much, more than I'd like you to. And I can't handle it, I need to be the one who knows best about how I feel. And yes, maybe I'm getting too paranoid. But right now, I don't need someone like you in my life. I don't have the right to ask you to wait until I get better because 1- I don't know if I will and 2- if I do, I don't know if I'd still like you to be around me. You say you don't care about my feelings, but you still sense them and that's the point. I need to be around people who only know how I feel based on what I tell them. I need my personal space, my privacy. I can't funtion without my private world. And I'm thinking for myself, I'm being self-centered and selfish and all that beacause I need to. Truth is I'm a mess right now and I don't want anyone to know, even though I failed at that because you already know. And maybe that's why I'm even more convinced that I need you out of my life for good. We haven't spoke since I told you how I felt, maybe you got the point, I hope so.
Since I'm talking about YOU I'm gonna use this space to rant my thoughts and regrets regarding you. I REGRET SO MUCH THAT I EVER PUT HER AND YOU ON THE SAME ROOM. I REGRET SO MUCH THAT BECAUSE OF ME YOU'RE NOW FRIENDS. I REGRET THAT THIS THING IS NOW LIKE A FRIENDSHIP THREESOME AND THAT IF WE DO END UP BEING ON SEPARATE WAYS, SHE WILL FEEL FOREVER IN DOUBT OF WHAT HAPPENED BECAUSE WE CAN'T ACTUALLY EXPLAIN HER THE TRUTH, BECAUSE IT'S MUCH MORE COMPLICATED THAN IT SEEMS. I'd really give all the moments away if I could go back in time and change that. Because now if we fight she gets the pieces too, she will be affected. But if we don't fight she will be affected anyway because I won't be hanging around you anymore. Maybe I'm too afraid to face you but fear is been my shadow for so long, I can't make it go away just like that. And YOU will know and I don't want that.
Ugggh why can't I go back to my state on the last post? Where I was all happy that I was going out more and started making out, not giving everything so much thought and emotion?
But now I'm even confused about making out because I never actually felt sparkles or arousal while kissing boys, so maybe I'm a lesbian. And now I want to kiss a girl to find out. But maybe it's not about who I kiss but how I feel about the person I'm kissing. The thing is I could really use a make out session right now but only a good one, one that makes me feel something, a pleasant one.
Hope this rant will work out and my mind won't be too much for my own body to handle.
Oh mind, you may be beautiful but when you get dark, shit...you turn into this horror movie creature I just want to run away from.
Oh mind, you may be beautiful but when you get dark, shit...you turn into this horror movie creature I just want to run away from.
13 agosto, 2012
Actualización, para demostrar que sigo viva y con ganas de vivir.
La verdad es que estoy buscando desesperadamente llenar mi vacío interno con una banda y eso ya no es suficiente. Al principio, cuando recién los conocí y todo puedo decir que lograban hacerme "feliz" (momentaneamente, claro), era divertido ver sus videos, me reía, me entretenía. Pero ahora, paso por sus fotos y los sentimientos parecen estar adormecidos. Creo que ese vacío que solía cubrir con este "fanatismo" está asomándose y no quiere ocultarse más, quiere que lo vea, que lo sienta, que lo enfrente y lo reconozca. Y estoy empezando a pensar que ya es momento de hacerlo.
Toda mi vida, bueno desde que era chica (ni que fuera tan grande) siempre tuve un "fanatismo" hacia algo. Primero fueron las novelas de Cris Morena, después las bandas de Pop y estoy acostumbrada eso. Creo que nunca estuve más de 2 meses sin ser fanática de algo, sin estar en mi mente pendiente de personas que ni siquiera saben de mi existencia. Y vamos a decir la verdad, si bien tiene sus cosas lindas, es patético al mismo tiempo. Esta es MÍ VIDA, debería preocuparme por vivirla y pensar en mí misma, en los que me rodean pero no en personas que están a kilómetros de distancia viviendo su sueño. Es genial por ellos, pero yo quiero vivir mis propios sueños, aquellos ajenos a todo fanatismo momentáneo. Puede ser que todo esto que estoy procesando en mi mente últimamente tenga que ver con que finalmente estoy "madurando" (al menos en este aspecto). Estoy empezando a enfrentar la realidad que tanto quiero evadir todo el tiempo. Vivir en un mundo de fantasías puede ser muy hermoso pero es peligroso. Se vuelve adictivo, porque ahí uno puede controlar todo lo que ocurre y claro que es genial pero todo está en tu cabeza, es real para vos pero no es la realidad.
Hay muchas cosas que me gustaría hacer, experimentar y que no me atrevo pero en mi mente lo hago todo. Ya es momento de trasladar mi realidad mental a la realidad. Es momento de enfrentar que las cosas no van a salir siempre como lo espero pero van a tener sus recompensas. Un ejemplo: sueño con tener un novio, a pesar de que no me gusta nadie en este momento. En mi mente, puedo eligir una celebridad atractiva, imaginarme que pasamos momentos lindos juntos y soñar hasta quedarme dormida. Pero cuando me despierto, no siento nada. Al contrario, me deprime pensar que vivo más en mi mente que en la vida real. Conclusión: no me hace más feliz, no me aporta nada por ende no vale la pena. YA NO ES SUFICIENTE. Estas ilusiones y escenarios mentales de los que me alimenté durante varios años ya no me sirven, necesito más, necesito experiencias reales. Tampoco espero tener un amor tipo película de Nicholas Sparks (bueno en realidad sí) porque sé no es tan fácil, pero merezco saber qué es el amor, sentirlo, experimentarlo, vivirlo. Necesito tener mi propia versión del chliché hollywodense del amor.
Como siempre empecé hablando de una cosa y terminé en otra, pero bueno ¡bienvenido/a a mi mente! salto de un pensamiento al otro como ranita que salta de hoja en hoja.
Por otra parte, debo admitir que tengo MIEDO, miedo de dejar esa costumbre de ser fan de algo. Puede parecer estúpido, pero es algo a lo que me acostumbré y ya me volví dependiente. Pero estoy dispuesta a por lo menos, pasarlo a un lugar más secundario, porque no hay nada como ver a tu banda favorita en vivo. Eso no lo dejo por nada del mundo. Lo que sí voy a hacer, es pensar más en mí, empezar a tener "una vida".
Espero en mi próxima entrada, haya podido avanzar algo en este "cambio" que me planteo hacer y pueda contarles. Y ya que me encanta recibir comentarios y últimamente o nadie me lee o mis lectores están vagos y no comentan, les voy a dejar una pregunta a uds:
¿hay algo concreto que quieran cambiar en sus vidas? ¿algo de su personalidad o sus hábitos de vida que les moleste o les aburra? cuentenme :)
Toda mi vida, bueno desde que era chica (ni que fuera tan grande) siempre tuve un "fanatismo" hacia algo. Primero fueron las novelas de Cris Morena, después las bandas de Pop y estoy acostumbrada eso. Creo que nunca estuve más de 2 meses sin ser fanática de algo, sin estar en mi mente pendiente de personas que ni siquiera saben de mi existencia. Y vamos a decir la verdad, si bien tiene sus cosas lindas, es patético al mismo tiempo. Esta es MÍ VIDA, debería preocuparme por vivirla y pensar en mí misma, en los que me rodean pero no en personas que están a kilómetros de distancia viviendo su sueño. Es genial por ellos, pero yo quiero vivir mis propios sueños, aquellos ajenos a todo fanatismo momentáneo. Puede ser que todo esto que estoy procesando en mi mente últimamente tenga que ver con que finalmente estoy "madurando" (al menos en este aspecto). Estoy empezando a enfrentar la realidad que tanto quiero evadir todo el tiempo. Vivir en un mundo de fantasías puede ser muy hermoso pero es peligroso. Se vuelve adictivo, porque ahí uno puede controlar todo lo que ocurre y claro que es genial pero todo está en tu cabeza, es real para vos pero no es la realidad.
Hay muchas cosas que me gustaría hacer, experimentar y que no me atrevo pero en mi mente lo hago todo. Ya es momento de trasladar mi realidad mental a la realidad. Es momento de enfrentar que las cosas no van a salir siempre como lo espero pero van a tener sus recompensas. Un ejemplo: sueño con tener un novio, a pesar de que no me gusta nadie en este momento. En mi mente, puedo eligir una celebridad atractiva, imaginarme que pasamos momentos lindos juntos y soñar hasta quedarme dormida. Pero cuando me despierto, no siento nada. Al contrario, me deprime pensar que vivo más en mi mente que en la vida real. Conclusión: no me hace más feliz, no me aporta nada por ende no vale la pena. YA NO ES SUFICIENTE. Estas ilusiones y escenarios mentales de los que me alimenté durante varios años ya no me sirven, necesito más, necesito experiencias reales. Tampoco espero tener un amor tipo película de Nicholas Sparks (bueno en realidad sí) porque sé no es tan fácil, pero merezco saber qué es el amor, sentirlo, experimentarlo, vivirlo. Necesito tener mi propia versión del chliché hollywodense del amor.
Como siempre empecé hablando de una cosa y terminé en otra, pero bueno ¡bienvenido/a a mi mente! salto de un pensamiento al otro como ranita que salta de hoja en hoja.
Por otra parte, debo admitir que tengo MIEDO, miedo de dejar esa costumbre de ser fan de algo. Puede parecer estúpido, pero es algo a lo que me acostumbré y ya me volví dependiente. Pero estoy dispuesta a por lo menos, pasarlo a un lugar más secundario, porque no hay nada como ver a tu banda favorita en vivo. Eso no lo dejo por nada del mundo. Lo que sí voy a hacer, es pensar más en mí, empezar a tener "una vida".
Espero en mi próxima entrada, haya podido avanzar algo en este "cambio" que me planteo hacer y pueda contarles. Y ya que me encanta recibir comentarios y últimamente o nadie me lee o mis lectores están vagos y no comentan, les voy a dejar una pregunta a uds:
¿hay algo concreto que quieran cambiar en sus vidas? ¿algo de su personalidad o sus hábitos de vida que les moleste o les aburra? cuentenme :)
08 mayo, 2012
Odio.
Creo que la razón por la cual tenemos tanto odio dentro de nosotros es porque no terminamos de procesar las situaciones y emociones y eso nos frustra y con el tiempo esa frustración se traduce en odio.
Creemos que estamos bien, que superamos una situación pero la verdad es que los sentimientos aún siguen latentes y pensamos que ignorarlos es lo mejor. Pero el objeto de ignorancia se manifiesta en algún momento y causa frustración. Y al no saber manejar la frustración, nos echamos la culpa y eso nos va generando odio. Hacia nosotros mismos, hacia las situaciones que no logramos superar, los errores, lo reprimido.
Creemos que estamos bien, que superamos una situación pero la verdad es que los sentimientos aún siguen latentes y pensamos que ignorarlos es lo mejor. Pero el objeto de ignorancia se manifiesta en algún momento y causa frustración. Y al no saber manejar la frustración, nos echamos la culpa y eso nos va generando odio. Hacia nosotros mismos, hacia las situaciones que no logramos superar, los errores, lo reprimido.
31 marzo, 2012
Ya no quiero ser más la rara, estoy harta de que se rían de mí.
No me importa si los que se ríen son idiotas, cuando alguien se ríe de mí o de mis amistades duele. Porque mis amistades son personas con las que decido pasar mi tiempo y las valoro y duele cuando se burlan de algo que vos valorás.
No me importa si los que se ríen son idiotas, cuando alguien se ríe de mí o de mis amistades duele. Porque mis amistades son personas con las que decido pasar mi tiempo y las valoro y duele cuando se burlan de algo que vos valorás.
Mi sueño me lo demostró, hay enojo dentro de mí, enojo hacia mi misma y hacia el ataque que percibo en los mínimos gestos o tonos de voz. Soy sensible, estoy en un estado de hipersensibilidad, todo me afecta, todo me influye. Es mentira que lo que no te mata te fortalece... las situaciones negativas solo te hacen bajar tu autoestima y sentirte débil y empezás a pensar que tal vez te merecés estar así, que tal vez algo malo hiciste en otra vida y ahora lo estás pagando con esta angustia e inconformidad que cargás día a día.
No me gusta hablar de mí porque yo no me gusto, entonces siento que al exponerme me van a juzgar. Si ni siquiera yo me acepto, ¿por qué deberían hacerlo los demás? Y siempre termino igual: no queriendo escribir más porque me hace pensar y pensar me deprime.
05 agosto, 2011
Las Chicas Inseguras
Las Chicas Inseguras temen ser ellas mismas, creen que no son suficientes para llamar la atención del chico que les gusta.
Las Chicas Inseguras prefieren pasar desapercibidas, suelen auto-convencerse de que son invisibles.
Las Chicas Inseguras confunden fácilmente amistad con amor, cuando se sienten halagadas y aceptadas por un chico se ilusionan y creen que gusta de ellas.
Las Chicas Inseguras no usan polleras muy cortas ni remeras con escote. Prefieren no ir a la playa, no se sienten a gusto con su cuerpo.
Las Chicas Inseguras se consuelan a si mismas a través de sueños y esperanzas.
Las Chicas Inseguras sienten escalofríos cada vez que escuchan una canción que expresa exactamente como se sienten.
Las Chicas Inseguras luchan por mantener sus pensamientos en positivo. Detestan las críticas más que cualquier otra persona, se las toman muy a pecho.
Las Chicas Inseguras por ser chicas no olvidan. Los recuerdos de momentos humillantes o penosos las amenazan en su mente en sus días grises.
Las Chicas Inseguras pueden tener varias formas de comportarse para con los demás.
Pueden demostrarse tímidas.
Pueden demostrarse frías.
Pueden demostrarse soberbias.
Pueden demostrarse confiadas y mostrar mucho su cuerpo.
Pero en su interior son débiles, almenos en estos momentos de su vida.
Las Chicas Inseguras sueñan con el Principe Azúl que las rescate de ellas mismas. Alguien que las ame tanto que logre generar el mismo efecto en ellas. Es decir, encontrar a alguien que las ayude a amarse.
Las Chicas Inseguras son desconfiadas. Aún más si ya han traicionado su confianza anteriormente o si algún chico se mostró irrespetuoso con ellas.
Las Chicas Inseguras admiran a las chicas auténticas, fieles a sí mismas, llenas de energía y sonrisas. Hay algunas que envidian a esas chicas y otras que tratan de parecerse a ellas.
Las Chicas Inseguras están por todas partes. Algunas son fáciles de identificar, otras no tanto. Algunas logran ocultarlo tan bien que engañan a muchos, sonrisas forzadas y sacar temas son parte de sus tácticas. Recién cuando llegas a conocerlas bien, te enterás de la verdad.
Pero no crean que Las Chicas Inseguras son malas personas. No, solo necesitan cariño y buen trato como todas las personas lo necesitan. Tal vez un poco más. Solo estan algo aturidas por la contradicción de un mundo exterior que les dice todo el tiempo lo que deberían ser para conseguir ciertas cosas y un mundo interior que les recuerda que hay cosas más importantes: aceptarse uno mismo.
Tal vez puedan pensar que sería bueno intentar escuchar sus dilemas personales. No lo intenten, no hablarán de eso. Porque en el fondo se averguenzan de ello.
Las Chicas Inseguras prefieren pasar desapercibidas, suelen auto-convencerse de que son invisibles.
Las Chicas Inseguras confunden fácilmente amistad con amor, cuando se sienten halagadas y aceptadas por un chico se ilusionan y creen que gusta de ellas.
Las Chicas Inseguras no usan polleras muy cortas ni remeras con escote. Prefieren no ir a la playa, no se sienten a gusto con su cuerpo.
Las Chicas Inseguras se consuelan a si mismas a través de sueños y esperanzas.
Las Chicas Inseguras sienten escalofríos cada vez que escuchan una canción que expresa exactamente como se sienten.
Las Chicas Inseguras luchan por mantener sus pensamientos en positivo. Detestan las críticas más que cualquier otra persona, se las toman muy a pecho.
Las Chicas Inseguras por ser chicas no olvidan. Los recuerdos de momentos humillantes o penosos las amenazan en su mente en sus días grises.
Las Chicas Inseguras pueden tener varias formas de comportarse para con los demás.
Pueden demostrarse tímidas.
Pueden demostrarse frías.
Pueden demostrarse soberbias.
Pueden demostrarse confiadas y mostrar mucho su cuerpo.
Pero en su interior son débiles, almenos en estos momentos de su vida.
Las Chicas Inseguras sueñan con el Principe Azúl que las rescate de ellas mismas. Alguien que las ame tanto que logre generar el mismo efecto en ellas. Es decir, encontrar a alguien que las ayude a amarse.
Las Chicas Inseguras son desconfiadas. Aún más si ya han traicionado su confianza anteriormente o si algún chico se mostró irrespetuoso con ellas.
Las Chicas Inseguras admiran a las chicas auténticas, fieles a sí mismas, llenas de energía y sonrisas. Hay algunas que envidian a esas chicas y otras que tratan de parecerse a ellas.
Las Chicas Inseguras están por todas partes. Algunas son fáciles de identificar, otras no tanto. Algunas logran ocultarlo tan bien que engañan a muchos, sonrisas forzadas y sacar temas son parte de sus tácticas. Recién cuando llegas a conocerlas bien, te enterás de la verdad.
Pero no crean que Las Chicas Inseguras son malas personas. No, solo necesitan cariño y buen trato como todas las personas lo necesitan. Tal vez un poco más. Solo estan algo aturidas por la contradicción de un mundo exterior que les dice todo el tiempo lo que deberían ser para conseguir ciertas cosas y un mundo interior que les recuerda que hay cosas más importantes: aceptarse uno mismo.
Tal vez puedan pensar que sería bueno intentar escuchar sus dilemas personales. No lo intenten, no hablarán de eso. Porque en el fondo se averguenzan de ello.
22 julio, 2011
Generación de mierda
No soy una chica fiestera. Los viernes de noche los paso en mi casa, conectada a internet, escuchando música, chateando o mirando alguna película. Son días en los que me gusta estar tranquila y disfrutar de los placeres pecaminosos, como comer cosas ricas y mirar películas que te hagan llorar. Pero últimamente siento ganas de salir, quiero divertirme de verdad, bailar toda la noche, llegar a mi casa de madrugada y sentir esa sensación tan genial de no haber dormido en horas (una mezcla muy agradable de sueño y facilidad para encontrar todo gracioso). No me vasta bailar en casa con la música de mi reproductor a todo volumen, como lo hice hoy de tarde. Si, me encanta, pero quiero SALIR DE MI CASA. Al mismo tiempo, hoy mis compañeros de clase organizaban una Previa y decidí no ir... es que NO TOMO, ¿qué sentido tendría ir a una previa si ya de ante mano sé que se van a emborrachar, me voy a sentir re out, me voy a volver a mi casa y voy a empezar a cuestionarme sobre si lo que soy está bien o tendría que "vivir el momento"? Conozco ese sentimiento, es predecible y detestable.
Hablando del tema alcohol y fiestas... no me gusta el alcohol pero admito que siento cierta tentación a tomar, me refiero a cambiar esa imagen auto-impuesta de "NO TOMO, SOY UNA CHICA SANA". Me gusta ser una chica sana, pero puedo seguir siendo sana por más que tome alcohol. La idea no es emborracharme, solo tomar un poco para entrar en ambiente... veo que se divierten TANTO saliendo a bailar, tomando y esas cosas que al final me termino preguntando: ¿NO DEBERÍA HACER LO MISMO?
Siempre fui fiel a mi misma y lo voy a seguir siendo. Es solo que por mi propia autoestima y mi propia visión de mi misma, tal vez es momento de abrirme a experiencias nuevas y tomar decisiones que cambien lo que habitualmente hago... no tiene nada de malo, ¿no? Soy adolescente, eso es lo que se supone que queremos hacer, romper reglas, cambiar nuestras costumbres, "vivir el momento".
Preguntas, preguntas y más preguntas, me estoy sintiendo identificada con Descartes... OH NO, MOMENTO NERD. Definitivamente necesito salir...
Es que no es TAN FÁCIL. No hay lugares decentes para salir. Quiero salir a bailar y esas cosas pero a lugares para GRANDES, lugares en los que se eviten pelotudeces de pendejos alsados como: que te toquen el culo, que te quieran comer la boca, que vengan tomados desde antes... El tema es ¿A DÓNDE IR? y NO ME DA PARA FALSIFICAR UNA CÉDULA.
¿Por qué es tan complicado divertirse sanamente? ¿Dónde quedaron esas hamburguesadas en la casa de alguien? En las que con comida, coca-cola y buena onda, todos se divertían. ¿Por qué los adolescentes están tan putos (hombres y mujeres)? Es todo calentura, nada de amor, solo culos, tetas y penes. ME CAGO EN TODO ESO, ¡SON PERSONAS NO ANIMALES! Pff, ya lo tienen tan asumido que hasta apodos de animales se ponen "zorras", "perras", "gatos/gatas"... Y la pregunta más importante, la que siempre aparece cuando me cuestiono sobre mi generación: ¿POR QUÉ MIERDA TENGO QUE SER ADOLESCENTE EN ESTA ÉPOCA?
A mí me gusta la onda de antes, donde divertirse era bailar sin parar con conocidos o extraños, lo único que importaba era bailar toda la noche. Había alcohol, habían cigarrillos pero la prioridad era conectarse a través de la música, la música era la felicidad y no los vicios. Ahora todos queman etapas y los que no las queman como yo estamos molestos de los que lo hacen. ME SACA, ojala que si el 2012 realmente es un año de cambios radicales, se lleve a toda esta manga de energúmenos que están más perdidos que Bebé Suelto (comparación random, sino viste esa película no tenés infancia).
LA PUTA MADRE, QUIERO VIVIR EN UN MUSICAL DONDE TODO ES PERFECTO, HASTA LAS SITUACIONES MÁS TRÁGICAS SON HERMOSAS.
LO ÚNICO QUE ME QUEDA ES SOÑAR, ES ESO O SEGUIR INDIGNANDOME.
Me gustaría saber ¿qué opinan ustedes sobre el tema?
No se metan con mis decisiones personales, solo den su punto de vista sobre esta generación.
Hablando del tema alcohol y fiestas... no me gusta el alcohol pero admito que siento cierta tentación a tomar, me refiero a cambiar esa imagen auto-impuesta de "NO TOMO, SOY UNA CHICA SANA". Me gusta ser una chica sana, pero puedo seguir siendo sana por más que tome alcohol. La idea no es emborracharme, solo tomar un poco para entrar en ambiente... veo que se divierten TANTO saliendo a bailar, tomando y esas cosas que al final me termino preguntando: ¿NO DEBERÍA HACER LO MISMO?
Siempre fui fiel a mi misma y lo voy a seguir siendo. Es solo que por mi propia autoestima y mi propia visión de mi misma, tal vez es momento de abrirme a experiencias nuevas y tomar decisiones que cambien lo que habitualmente hago... no tiene nada de malo, ¿no? Soy adolescente, eso es lo que se supone que queremos hacer, romper reglas, cambiar nuestras costumbres, "vivir el momento".
Preguntas, preguntas y más preguntas, me estoy sintiendo identificada con Descartes... OH NO, MOMENTO NERD. Definitivamente necesito salir...
Es que no es TAN FÁCIL. No hay lugares decentes para salir. Quiero salir a bailar y esas cosas pero a lugares para GRANDES, lugares en los que se eviten pelotudeces de pendejos alsados como: que te toquen el culo, que te quieran comer la boca, que vengan tomados desde antes... El tema es ¿A DÓNDE IR? y NO ME DA PARA FALSIFICAR UNA CÉDULA.
¿Por qué es tan complicado divertirse sanamente? ¿Dónde quedaron esas hamburguesadas en la casa de alguien? En las que con comida, coca-cola y buena onda, todos se divertían. ¿Por qué los adolescentes están tan putos (hombres y mujeres)? Es todo calentura, nada de amor, solo culos, tetas y penes. ME CAGO EN TODO ESO, ¡SON PERSONAS NO ANIMALES! Pff, ya lo tienen tan asumido que hasta apodos de animales se ponen "zorras", "perras", "gatos/gatas"... Y la pregunta más importante, la que siempre aparece cuando me cuestiono sobre mi generación: ¿POR QUÉ MIERDA TENGO QUE SER ADOLESCENTE EN ESTA ÉPOCA?
A mí me gusta la onda de antes, donde divertirse era bailar sin parar con conocidos o extraños, lo único que importaba era bailar toda la noche. Había alcohol, habían cigarrillos pero la prioridad era conectarse a través de la música, la música era la felicidad y no los vicios. Ahora todos queman etapas y los que no las queman como yo estamos molestos de los que lo hacen. ME SACA, ojala que si el 2012 realmente es un año de cambios radicales, se lleve a toda esta manga de energúmenos que están más perdidos que Bebé Suelto (comparación random, sino viste esa película no tenés infancia).
LA PUTA MADRE, QUIERO VIVIR EN UN MUSICAL DONDE TODO ES PERFECTO, HASTA LAS SITUACIONES MÁS TRÁGICAS SON HERMOSAS.
LO ÚNICO QUE ME QUEDA ES SOÑAR, ES ESO O SEGUIR INDIGNANDOME.
Me gustaría saber ¿qué opinan ustedes sobre el tema?
No se metan con mis decisiones personales, solo den su punto de vista sobre esta generación.
19 mayo, 2011
Sapo de otro pozo
Ni siquiera yo misma me creo que no me interesa no pertenecer a ese mundo.
Si no me interesara no le estaría dando importancia.
En el fondo me parece que es lo que más quiero.
Siempre me sentí sapo de otro pozo y no sé si me gusta esa sensación.
¿Será tiempo de cambiar?
Si no me interesara no le estaría dando importancia.
En el fondo me parece que es lo que más quiero.
Siempre me sentí sapo de otro pozo y no sé si me gusta esa sensación.
¿Será tiempo de cambiar?
06 abril, 2011
Frenemies
Quiero escribir sobre lo que siento, pero lo que siento aún no lo puedo describir. Parece ser una mezcla entre alegría y nostalgia, seguridad y dudas, esperanzas y miedos. El mismo rollo de siempre...
En mis momentos más negativos temo que eso no vaya a cambiar. Temo que mi forma de ser se base siempre en una balanza que algunos días pesa más del lado positivo y otros pesa más del lado negativo. ¿Cuándo podré lograr la estabilidad? ¿Podré lograrla?
Me di cuenta que no depende de mi entorno, porque en mi entorno está todo DEMASIADO BIEN.
Depende de mi cabeza, depende de mis voces internas, mis ángeles y mis demonios personales. Depende de la importancia que le de a esas voces, depende de la credibilidad que tenga respecto a ellas. Depende de mí decidir escucharlas o dejar que se aburran de ser ignoradas.
Estos frenemies que tengo en mi cabeza estarán conmigo siempre, y tengo que aprender a convivir con ellos. Para eso necesito aceptar que están ahí, saber que les gusta aconsejar, sea para bien o para mal y que les gusta hablar bastante e incluso discutir entre ellos.
Una vez que logre aceptarlo tal vez se sientan a gusto y se calmen un poco.
En mis momentos más negativos temo que eso no vaya a cambiar. Temo que mi forma de ser se base siempre en una balanza que algunos días pesa más del lado positivo y otros pesa más del lado negativo. ¿Cuándo podré lograr la estabilidad? ¿Podré lograrla?
Me di cuenta que no depende de mi entorno, porque en mi entorno está todo DEMASIADO BIEN.
Depende de mi cabeza, depende de mis voces internas, mis ángeles y mis demonios personales. Depende de la importancia que le de a esas voces, depende de la credibilidad que tenga respecto a ellas. Depende de mí decidir escucharlas o dejar que se aburran de ser ignoradas.
Estos frenemies que tengo en mi cabeza estarán conmigo siempre, y tengo que aprender a convivir con ellos. Para eso necesito aceptar que están ahí, saber que les gusta aconsejar, sea para bien o para mal y que les gusta hablar bastante e incluso discutir entre ellos.
Una vez que logre aceptarlo tal vez se sientan a gusto y se calmen un poco.
31 marzo, 2011
Voces en mi cabeza
Esto es algo que me pasa a menudo, algunas veces logro controlarlo y otras no. No necesariamente tiene que ver con mi estado de ánimo, aunque cuando este es malo, empeoran... siento voces en mi cabeza, voces que dicen palabras negativas. Palabras que realmente no sé porque están en mi cabeza, solo lo están y se repiten una y otra vez, si les presto atención es peor. Cuando me doy cuenta de eso, lo que hago es pensar una y otra vez en una palabra positiva, para que la otra no tenga resonancia. No siempre funciona, y a decir verdad no comprendo como funciona mi mente y creo que nunca voy a hacerlo del todo.
Con el más de 6 mil millones de personas que somos en el mundo supongo que a alguien más le debe pasar, más si tengo en cuenta que en mis entradas han habido más de un "Me Identifico" marcado, lo cual me demuestra que alguien en el mundo se ha sentido como yo. Así que publico esto para saber si justo una persona que lee esto, le pasa o le pasó y si supo porqué es, si logró controlarlo, erradicarlo, si enloqueció (espero que no)...
En serio, quiero saberlo.
Con el más de 6 mil millones de personas que somos en el mundo supongo que a alguien más le debe pasar, más si tengo en cuenta que en mis entradas han habido más de un "Me Identifico" marcado, lo cual me demuestra que alguien en el mundo se ha sentido como yo. Así que publico esto para saber si justo una persona que lee esto, le pasa o le pasó y si supo porqué es, si logró controlarlo, erradicarlo, si enloqueció (espero que no)...
En serio, quiero saberlo.
16 marzo, 2011
Ya no resulta una prisión.
Hace unos días, tres para ser exacta, comencé las clases. Me siento satisfecha y alegre de poder decir que el terror que sentía antes de comenzar no me bloqueó ni me dificulto poder ser yo misma en mi primer día. Paso a contar a qué se debía tanto terror.
El año pasado entré a un nuevo instituto para cursar mis últimos años de secundaria. Entre sola, sin ninguna amiga ni conocida. Tenía que crear mis vínculos y darme a conocer porque nadie sabía quién era Hayley. Empecé el año con buena onda, convencida de que iba a hacer amistades con facilidad y emocionada de conocer a otros chicos de mi edad y esas cosas. También albergaba esperanzas de encontrar chicas con gustos musicales similares a los míos (en esa época yo era fanática de los Jonas Brothers) y como todos los años, quería encontrar un amor. Pero las cosas no resultaron como lo esperaba...
En los primeros días me acerqué a dos chicas que habían venido juntas del mismo liceo en un intento por conocerlas y en el mejor de los casos, hacerme amiga de ellas.
Al principio resultó fácil, solo se me complicaba cuando sus conversaciones eran sobre temas que solo ellas dos conocían y yo no compartía (chismes de amistades, anécdotas de su liceo anterior, etc). Prácticamente enseguida me dio la impresión de que mi presencia era un estorbo para ellas. ¿Por qué pensé eso? Porque las miradas que cruzaron cuando vieron que me acercaba a ellas reflejaban fastidio. Me desmotivé un poco con esa situación pero me di cuenta que tenía que acercarme a otras personas y probar. Lo hice, en los recreos anduve bollando por diferentes grupitos de amigas que estaban en mi clase. Mi defecto era que mi timidez no me dejaba hablar mucho, y eso pudo dar una impresión no intencionada de que era antipática, no lo sé. Algunos días eran mejores que otros. Lograba que me prestaran atención y el hecho de estar con algunas chicas al lado que tuvieran conciencia de que estaba ahí, era suficiente para mí. Pero otros eran bastante tristes porque extrañaba mucho a mis amigas del liceo anterior y me sentía sola.
No recuerdo con exactitud cuando fue que un compañero comenzó a molestarme en clase pero puedo asegurar que eso fue lo que me hizo odiar ir al liceo. Se había convertido en una tortura para mí. No me levantaba con ánimo, prefería llegar tarde para no tener que estar sola esperando fuera de la clase, e incluso deseaba resfriarme para poder faltar. Habían días en los que tenía tantas ganas de quedarme en mi casa que fingía síntomas de malestar para que mis padres me dejaran quedarme. Los únicos días que me despertaba de buen humor eran los viernes porque sabía que era resistir unas horas y luego fin de semana.
Puedo decir que sobreviví ese año tan malo gracias a mis amigas, las que tenía fuera del liceo y a los talleres de la tarde que me permitieron conocer a personas de otros grados que eran simpáticas y más sociables. Eso fue lo positivo de ese año que, por suerte, terminó.
Este año disfruté de las vacaciones pero por mi cabeza pocas veces faltó la vocecita que me indicaba que cada día que disfrutaba era un paso más cercano a volver a aquel instituto a enfrentarme con personas conocidas y nuevas, otra vez. Personas que iban a estar conmigo durante todo un año. Ya no confiaba en mis capacidades de supervivencia y temía que, de volver a estar sola, mi ánimo se cayera al suelo...
Intenté no hacerme expectativas. Claro que abarcaba la esperanza (y lo sigo haciendo) de lograr amigarme con aquellas dos o tres personas que conocía del año pasado, que iban a estar conmigo ese año y eran de las que me caían bien pero no había logrado tener su amistad. Con esas dudas revoloteando por mi cabeza, sumadas a la de comprobar si había tomado la decisión correcta en cuanto a la orientación que elegí, me fui a dormir ese domingo 13 de marzo. No logré dormir casi nada. Sin embargo, cuando desperté al día siguiente la ansiedad y los nervios se habían calmado. Era momento de enfrentar mi miedo, de dejar a un lado mis inseguridades y ser yo misma. Entré al salón y busqué mi nombre en los asientos, cuando lo encontré me senté y miré a mi alrededor. Habían caras familiares y caras totalmente nuevas. Respiré profundo e intenté prestar atención.
Cuando sonó el timbre del recreo saludé a los rostros familiares y me senté junto a una chica de mi clase, que estaba sola, para entablar conversación. Lo logré, fui yo misma con ella. Pude expresarme con fluidez y sentirme cómoda. Pero fue recién cuando salí del instituto el momento en el que supe que este año las cosas iban a ser muy diferentes por distintas razones...
Primero: porque logré que la timidez no me impidiera socializar.
Segundo: porque esta chica que mencioné está conmigo durante los recreos y ya me pidió mi número de celular y mi correo electrónico.
Y tercero: porque siento que la orientación que elegí, ES LA CORRECTA.
El año pasado entré a un nuevo instituto para cursar mis últimos años de secundaria. Entre sola, sin ninguna amiga ni conocida. Tenía que crear mis vínculos y darme a conocer porque nadie sabía quién era Hayley. Empecé el año con buena onda, convencida de que iba a hacer amistades con facilidad y emocionada de conocer a otros chicos de mi edad y esas cosas. También albergaba esperanzas de encontrar chicas con gustos musicales similares a los míos (en esa época yo era fanática de los Jonas Brothers) y como todos los años, quería encontrar un amor. Pero las cosas no resultaron como lo esperaba...
En los primeros días me acerqué a dos chicas que habían venido juntas del mismo liceo en un intento por conocerlas y en el mejor de los casos, hacerme amiga de ellas.
Al principio resultó fácil, solo se me complicaba cuando sus conversaciones eran sobre temas que solo ellas dos conocían y yo no compartía (chismes de amistades, anécdotas de su liceo anterior, etc). Prácticamente enseguida me dio la impresión de que mi presencia era un estorbo para ellas. ¿Por qué pensé eso? Porque las miradas que cruzaron cuando vieron que me acercaba a ellas reflejaban fastidio. Me desmotivé un poco con esa situación pero me di cuenta que tenía que acercarme a otras personas y probar. Lo hice, en los recreos anduve bollando por diferentes grupitos de amigas que estaban en mi clase. Mi defecto era que mi timidez no me dejaba hablar mucho, y eso pudo dar una impresión no intencionada de que era antipática, no lo sé. Algunos días eran mejores que otros. Lograba que me prestaran atención y el hecho de estar con algunas chicas al lado que tuvieran conciencia de que estaba ahí, era suficiente para mí. Pero otros eran bastante tristes porque extrañaba mucho a mis amigas del liceo anterior y me sentía sola.
No recuerdo con exactitud cuando fue que un compañero comenzó a molestarme en clase pero puedo asegurar que eso fue lo que me hizo odiar ir al liceo. Se había convertido en una tortura para mí. No me levantaba con ánimo, prefería llegar tarde para no tener que estar sola esperando fuera de la clase, e incluso deseaba resfriarme para poder faltar. Habían días en los que tenía tantas ganas de quedarme en mi casa que fingía síntomas de malestar para que mis padres me dejaran quedarme. Los únicos días que me despertaba de buen humor eran los viernes porque sabía que era resistir unas horas y luego fin de semana.
Puedo decir que sobreviví ese año tan malo gracias a mis amigas, las que tenía fuera del liceo y a los talleres de la tarde que me permitieron conocer a personas de otros grados que eran simpáticas y más sociables. Eso fue lo positivo de ese año que, por suerte, terminó.
Este año disfruté de las vacaciones pero por mi cabeza pocas veces faltó la vocecita que me indicaba que cada día que disfrutaba era un paso más cercano a volver a aquel instituto a enfrentarme con personas conocidas y nuevas, otra vez. Personas que iban a estar conmigo durante todo un año. Ya no confiaba en mis capacidades de supervivencia y temía que, de volver a estar sola, mi ánimo se cayera al suelo...
Intenté no hacerme expectativas. Claro que abarcaba la esperanza (y lo sigo haciendo) de lograr amigarme con aquellas dos o tres personas que conocía del año pasado, que iban a estar conmigo ese año y eran de las que me caían bien pero no había logrado tener su amistad. Con esas dudas revoloteando por mi cabeza, sumadas a la de comprobar si había tomado la decisión correcta en cuanto a la orientación que elegí, me fui a dormir ese domingo 13 de marzo. No logré dormir casi nada. Sin embargo, cuando desperté al día siguiente la ansiedad y los nervios se habían calmado. Era momento de enfrentar mi miedo, de dejar a un lado mis inseguridades y ser yo misma. Entré al salón y busqué mi nombre en los asientos, cuando lo encontré me senté y miré a mi alrededor. Habían caras familiares y caras totalmente nuevas. Respiré profundo e intenté prestar atención.
Cuando sonó el timbre del recreo saludé a los rostros familiares y me senté junto a una chica de mi clase, que estaba sola, para entablar conversación. Lo logré, fui yo misma con ella. Pude expresarme con fluidez y sentirme cómoda. Pero fue recién cuando salí del instituto el momento en el que supe que este año las cosas iban a ser muy diferentes por distintas razones...
Primero: porque logré que la timidez no me impidiera socializar.
Segundo: porque esta chica que mencioné está conmigo durante los recreos y ya me pidió mi número de celular y mi correo electrónico.
Y tercero: porque siento que la orientación que elegí, ES LA CORRECTA.
09 marzo, 2011
Irritable y Antisocial
Hoy me siento así, irritable y antisocial. Lo irritable lo atribuyo a la fecha del mes en la que estoy, ya que me corresponde estar indispuesta y siempre antes de estarlo me siento así... pero lo de sentirme antisocial es otra cosa. No me gusta estar con gente por mucho tiempo, llega un momento en el que necesito tener mi espacio y puedo estar varios días en mi casa sin tener contacto con personas de mi edad. Creo que aprendí a aceptar que soy así, o por lo menos en este momento lo estoy siendo... no comprendo mucho a esas personas que tienen la necesidad constante de salir. Voy a dar la definición de salir que tienen esas personas: ir a bailar.
La única vez que fui a bailar resultó ser que todo salió de tal forma que la motivación que tenía al llegar se esfumó tan rápidamente que me terminó dejando una experiencia de aprendizaje, en lugar de ser un bonito recuerdo. Las amigas con las que fui se pusieron pelotuditas diciendo que habían tomado y no se qué porque dos amigos que ellas conocían y yo no, estaban ahí. Yo cuando empezaron a actuar así la verdad no podía creerlo porque realmente parecían IDIOTAS y me parece patético cuando las chicas actúan diferente para llamar la atención de los chicos, a mi que me digan aburrida o lo que quieran pero yo no creo un personaje para complacer a alguien. Después se le agregó el tema de que un chico me sacó a bailar y a los 15 segundos pretendía besarme. Aclaro que yo no soy de ese estilo, algún día va a aparecer un chico que merezca ser mi novio, un chico que me guste de verdad y va a ser a él al que voy a besar, no a un pelotudo que ni conosco, y al cual ni siquiera le importo. Me sentí completamente extraña cuando eso me pasó, por supuesto que me negué a hacerlo y seguí bailando.
El ambiente a mi al rededor era algo a lo que no estaba acostumbrada ver. Chicas de mi edad bailando como lesbianas, con medias apretadas y escotes realmente grandes, otros que estaban borrachos y una sección de fumadores de porro que no tardaron mucho en dejar todo el lugar apestado. Esa fue la frutilla de la trota, me empecé a sentir mal por el olor asqueroso que quedó grabado en mi mente y me fui para otro sector donde estaba la ropería. Me quede ahí como 1 hora o más esperando a que mis amigas y los dos pelotudos que estaban con ellas se embolaran porque mi padre era el que nos llevaba a todos para nuestras casas... no me arrepiento de esa experiencia pero me re decepcionó. Es que no va conmigo eso de tomar, apretar, vestirme como puta. No, no soy así y punto. Admito que a veces me aburro y que salgo a los mismos lugares siempre pero eso no me molesta, creo que no es en donde estés sino con quién. Lo que importa es encontrar una manera de pasarla bien.
Sé que no soy la única que se siente así porque tengo amigas a las que les pasa lo mismo...me gustaría tener más amistades pero no es tan fácil encontrar personas con las que tenga cosas en común justamente porque la mayoría salen a bailar y ven raro que otras no lo hagan.
No tengo ganas de extenderme mucho el en tema porque por momentos pienso que la que se cierra a conocer a personas diferentes soy yo y que por ahí a los demás no les importa mucho si salís a bailar sino que seas buena onda. Eso estaría realmente GENIAL. Sería mi "solución" y ya que estoy por empezar las clases y voy a conocer a personas nuevas, voy a tenerlo como posibilidad.
Tiendo a tirarme abajo creyendo que solo voy a poder amigarme con alguien que tenga pasatiempos similares a los míos, llegando a la conclusión de que posiblemente no encuentre a tal persona... así que voy a cambiar eso. Soy simpática y puedo ser muy divertida. Tengo mis principios que no pienso cambiar, si encuentro a alguien que sepa valorarme, perfecto. Voy a intentarlo... tal vez sea media antisocial después de todo. Juzgo a los demás por lo que aparentan ser y me limito a conocerlos... aunque pensándolo eso no me sirvió de nada el año pasado así que ¿por qué volver a cometer el mismo error?
Me voy a arriesgar, a ver qué pasa. Como dicen "el que no arriesga no gana".
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