El miércoles subí un cerro de casi 400 metros y hoy no tengo fuerzas ni para salir de mi casa. Supongo que así es la vida. Hay días en los que, literalmente, podemos subir montañas y otros en los que nos ponemos a llorar con la simple idea de tener que dejar la casa.
O tal vez soy solo yo.
O tal vez es la depresión.
O tal vez no me esfuerzo demasiado.
Pero si pude subir y bajar un cerro entonces puedo salir de mi casa, energías tengo.
Entonces, ¿qué me falta? Las ganas de hacerlo.
Ese día me propuse subir la montaña y lo hice. Hoy me propuse quedarme en mi casa y lo hice. Todo se basa en la fuerza de voluntad al fin y al cabo (cuando no hay un impedimento físico).
Estando en la cima, le di gracias a mi cuerpo por permitirme subir, agradecí ser capaz de hacerlo. Hoy mi cuerpo siente las secuelas del esfuerzo y mi mente está abatida por otras razones que no puedo reconocer.
Supongo que no siempre hay que tener todas las respuestas.
Está bien no saber qué va a pasar después.
Está bien no saber porqué hoy me largué a llorar otra vez.
Está bien. Todo está bien.
Solo tengo que recordarme que la vida misma es una montaña, donde se hacen paradas para disfrutar la vista, donde hay trayectos más difíciles que otros, donde la cima es la meta personal de cada uno, para muchos es la felicidad, es lo que motiva a caminar. Me doy cuenta que no sé cuál es la cima a la que quiero llegar en esta montaña que es mi vida y creo que por eso muchas veces no tengo ganas de caminar. Pero ahora mismo me digo a mi misma que está bien no saberlo. Solo debo seguir caminando, seguir subiendo y en algún momento veré cuál es mi propia cima y por fin tendré la motivación para subir.
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25 marzo, 2016
02 julio, 2014
13 agosto, 2012
Actualización, para demostrar que sigo viva y con ganas de vivir.
La verdad es que estoy buscando desesperadamente llenar mi vacío interno con una banda y eso ya no es suficiente. Al principio, cuando recién los conocí y todo puedo decir que lograban hacerme "feliz" (momentaneamente, claro), era divertido ver sus videos, me reía, me entretenía. Pero ahora, paso por sus fotos y los sentimientos parecen estar adormecidos. Creo que ese vacío que solía cubrir con este "fanatismo" está asomándose y no quiere ocultarse más, quiere que lo vea, que lo sienta, que lo enfrente y lo reconozca. Y estoy empezando a pensar que ya es momento de hacerlo.
Toda mi vida, bueno desde que era chica (ni que fuera tan grande) siempre tuve un "fanatismo" hacia algo. Primero fueron las novelas de Cris Morena, después las bandas de Pop y estoy acostumbrada eso. Creo que nunca estuve más de 2 meses sin ser fanática de algo, sin estar en mi mente pendiente de personas que ni siquiera saben de mi existencia. Y vamos a decir la verdad, si bien tiene sus cosas lindas, es patético al mismo tiempo. Esta es MÍ VIDA, debería preocuparme por vivirla y pensar en mí misma, en los que me rodean pero no en personas que están a kilómetros de distancia viviendo su sueño. Es genial por ellos, pero yo quiero vivir mis propios sueños, aquellos ajenos a todo fanatismo momentáneo. Puede ser que todo esto que estoy procesando en mi mente últimamente tenga que ver con que finalmente estoy "madurando" (al menos en este aspecto). Estoy empezando a enfrentar la realidad que tanto quiero evadir todo el tiempo. Vivir en un mundo de fantasías puede ser muy hermoso pero es peligroso. Se vuelve adictivo, porque ahí uno puede controlar todo lo que ocurre y claro que es genial pero todo está en tu cabeza, es real para vos pero no es la realidad.
Hay muchas cosas que me gustaría hacer, experimentar y que no me atrevo pero en mi mente lo hago todo. Ya es momento de trasladar mi realidad mental a la realidad. Es momento de enfrentar que las cosas no van a salir siempre como lo espero pero van a tener sus recompensas. Un ejemplo: sueño con tener un novio, a pesar de que no me gusta nadie en este momento. En mi mente, puedo eligir una celebridad atractiva, imaginarme que pasamos momentos lindos juntos y soñar hasta quedarme dormida. Pero cuando me despierto, no siento nada. Al contrario, me deprime pensar que vivo más en mi mente que en la vida real. Conclusión: no me hace más feliz, no me aporta nada por ende no vale la pena. YA NO ES SUFICIENTE. Estas ilusiones y escenarios mentales de los que me alimenté durante varios años ya no me sirven, necesito más, necesito experiencias reales. Tampoco espero tener un amor tipo película de Nicholas Sparks (bueno en realidad sí) porque sé no es tan fácil, pero merezco saber qué es el amor, sentirlo, experimentarlo, vivirlo. Necesito tener mi propia versión del chliché hollywodense del amor.
Como siempre empecé hablando de una cosa y terminé en otra, pero bueno ¡bienvenido/a a mi mente! salto de un pensamiento al otro como ranita que salta de hoja en hoja.
Por otra parte, debo admitir que tengo MIEDO, miedo de dejar esa costumbre de ser fan de algo. Puede parecer estúpido, pero es algo a lo que me acostumbré y ya me volví dependiente. Pero estoy dispuesta a por lo menos, pasarlo a un lugar más secundario, porque no hay nada como ver a tu banda favorita en vivo. Eso no lo dejo por nada del mundo. Lo que sí voy a hacer, es pensar más en mí, empezar a tener "una vida".
Espero en mi próxima entrada, haya podido avanzar algo en este "cambio" que me planteo hacer y pueda contarles. Y ya que me encanta recibir comentarios y últimamente o nadie me lee o mis lectores están vagos y no comentan, les voy a dejar una pregunta a uds:
¿hay algo concreto que quieran cambiar en sus vidas? ¿algo de su personalidad o sus hábitos de vida que les moleste o les aburra? cuentenme :)
Toda mi vida, bueno desde que era chica (ni que fuera tan grande) siempre tuve un "fanatismo" hacia algo. Primero fueron las novelas de Cris Morena, después las bandas de Pop y estoy acostumbrada eso. Creo que nunca estuve más de 2 meses sin ser fanática de algo, sin estar en mi mente pendiente de personas que ni siquiera saben de mi existencia. Y vamos a decir la verdad, si bien tiene sus cosas lindas, es patético al mismo tiempo. Esta es MÍ VIDA, debería preocuparme por vivirla y pensar en mí misma, en los que me rodean pero no en personas que están a kilómetros de distancia viviendo su sueño. Es genial por ellos, pero yo quiero vivir mis propios sueños, aquellos ajenos a todo fanatismo momentáneo. Puede ser que todo esto que estoy procesando en mi mente últimamente tenga que ver con que finalmente estoy "madurando" (al menos en este aspecto). Estoy empezando a enfrentar la realidad que tanto quiero evadir todo el tiempo. Vivir en un mundo de fantasías puede ser muy hermoso pero es peligroso. Se vuelve adictivo, porque ahí uno puede controlar todo lo que ocurre y claro que es genial pero todo está en tu cabeza, es real para vos pero no es la realidad.
Hay muchas cosas que me gustaría hacer, experimentar y que no me atrevo pero en mi mente lo hago todo. Ya es momento de trasladar mi realidad mental a la realidad. Es momento de enfrentar que las cosas no van a salir siempre como lo espero pero van a tener sus recompensas. Un ejemplo: sueño con tener un novio, a pesar de que no me gusta nadie en este momento. En mi mente, puedo eligir una celebridad atractiva, imaginarme que pasamos momentos lindos juntos y soñar hasta quedarme dormida. Pero cuando me despierto, no siento nada. Al contrario, me deprime pensar que vivo más en mi mente que en la vida real. Conclusión: no me hace más feliz, no me aporta nada por ende no vale la pena. YA NO ES SUFICIENTE. Estas ilusiones y escenarios mentales de los que me alimenté durante varios años ya no me sirven, necesito más, necesito experiencias reales. Tampoco espero tener un amor tipo película de Nicholas Sparks (bueno en realidad sí) porque sé no es tan fácil, pero merezco saber qué es el amor, sentirlo, experimentarlo, vivirlo. Necesito tener mi propia versión del chliché hollywodense del amor.
Como siempre empecé hablando de una cosa y terminé en otra, pero bueno ¡bienvenido/a a mi mente! salto de un pensamiento al otro como ranita que salta de hoja en hoja.
Por otra parte, debo admitir que tengo MIEDO, miedo de dejar esa costumbre de ser fan de algo. Puede parecer estúpido, pero es algo a lo que me acostumbré y ya me volví dependiente. Pero estoy dispuesta a por lo menos, pasarlo a un lugar más secundario, porque no hay nada como ver a tu banda favorita en vivo. Eso no lo dejo por nada del mundo. Lo que sí voy a hacer, es pensar más en mí, empezar a tener "una vida".
Espero en mi próxima entrada, haya podido avanzar algo en este "cambio" que me planteo hacer y pueda contarles. Y ya que me encanta recibir comentarios y últimamente o nadie me lee o mis lectores están vagos y no comentan, les voy a dejar una pregunta a uds:
¿hay algo concreto que quieran cambiar en sus vidas? ¿algo de su personalidad o sus hábitos de vida que les moleste o les aburra? cuentenme :)
31 marzo, 2012
Ya no quiero ser más la rara, estoy harta de que se rían de mí.
No me importa si los que se ríen son idiotas, cuando alguien se ríe de mí o de mis amistades duele. Porque mis amistades son personas con las que decido pasar mi tiempo y las valoro y duele cuando se burlan de algo que vos valorás.
No me importa si los que se ríen son idiotas, cuando alguien se ríe de mí o de mis amistades duele. Porque mis amistades son personas con las que decido pasar mi tiempo y las valoro y duele cuando se burlan de algo que vos valorás.
Mi sueño me lo demostró, hay enojo dentro de mí, enojo hacia mi misma y hacia el ataque que percibo en los mínimos gestos o tonos de voz. Soy sensible, estoy en un estado de hipersensibilidad, todo me afecta, todo me influye. Es mentira que lo que no te mata te fortalece... las situaciones negativas solo te hacen bajar tu autoestima y sentirte débil y empezás a pensar que tal vez te merecés estar así, que tal vez algo malo hiciste en otra vida y ahora lo estás pagando con esta angustia e inconformidad que cargás día a día.
No me gusta hablar de mí porque yo no me gusto, entonces siento que al exponerme me van a juzgar. Si ni siquiera yo me acepto, ¿por qué deberían hacerlo los demás? Y siempre termino igual: no queriendo escribir más porque me hace pensar y pensar me deprime.
08 marzo, 2012
Intento mantener el equilibrio, mi objetivo diario es no desmoronarme.
Sí, es triste estar así, pero ésta es una costumbre que adquirí hace mucho tiempo ya y me da miedo pensar un futuro diferente, aunque eso significara ser feliz.
¿Ser feliz? Creo que eso solo se gana con conformismo, porque si no es así, siempre va a haber algo que queramos obtener y algo que nos de vueltas en la cabeza y nos dificulte dormir de noche. Igual no vengo a este blog, después de 5 meses sin escribir, para decir lo que me parece que es la felicidad porque la verdad no es algo que me importe en este momento. Lo que me importa en este momento soy yo, mi inseguridad y la manera en la que todo me afecta y me abruma tan rápidamente. Me preocupa, me siento frágil, siento que al final en lugar de vivir solo estoy existiendo. Sé que suena dramático pero así me siento. No estoy dando por sentado que preferiría no existir, porque por más mal que pueda llegar a estar, la voy a seguir remando con esta cabezota complicadamente maravillosa que tengo. Sí, una mente que si bien es complicada, obsesiva, meticulosa, comparativa, negativa, conflictiva, inconformista, también es creativa, soñadora, abierta, a favor de la igualdad, con una gran imaginación, observadora, detallista, que sueña con que haya paz en el mundo, a pesar de que sabe que la que necesita estar en paz es ella.
¿Ser feliz? Creo que eso solo se gana con conformismo, porque si no es así, siempre va a haber algo que queramos obtener y algo que nos de vueltas en la cabeza y nos dificulte dormir de noche. Igual no vengo a este blog, después de 5 meses sin escribir, para decir lo que me parece que es la felicidad porque la verdad no es algo que me importe en este momento. Lo que me importa en este momento soy yo, mi inseguridad y la manera en la que todo me afecta y me abruma tan rápidamente. Me preocupa, me siento frágil, siento que al final en lugar de vivir solo estoy existiendo. Sé que suena dramático pero así me siento. No estoy dando por sentado que preferiría no existir, porque por más mal que pueda llegar a estar, la voy a seguir remando con esta cabezota complicadamente maravillosa que tengo. Sí, una mente que si bien es complicada, obsesiva, meticulosa, comparativa, negativa, conflictiva, inconformista, también es creativa, soñadora, abierta, a favor de la igualdad, con una gran imaginación, observadora, detallista, que sueña con que haya paz en el mundo, a pesar de que sabe que la que necesita estar en paz es ella.
Hay algo de lo que nunca hablé en este blog, o por lo menos no directamente, y es un problema que llevo conmigo día a día, que la verdad me dificulta las cosas. Estoy segura de que tengo Ansiedad Social o como también le dicen, Fobia Social. La Fobia o Ansiedad Social, es en pocas palabras "un miedo intenso de llegar a sentirse humillado en situaciones sociales, especialmente de actuar de tal modo que se coloque uno en una situación vergonzosa frente a las demás personas". ¿Por qué en este momento hago referencia a este miedo, fobia, que creo padecer? Porque empezaron las clases y ese miedo, fobia, se hace presente al compartir 6 horas diarias con 23 personas. Solo los que tenemos este miedo sabemos lo que se siente, sabemos lo que es no poder levantar la mano para dar una respuesta por el maldito pánico que sentimos de que alguien nos va a juzgar o a estar equivocados. Solo nosotros sabemos lo que es sentir un pinchazo en el estómago cuando hablan sobre futuras pruebas orales, o cuando nos piden que nos presentemos ante nuestros compañeros, o nos hacen una pregunta, cualquier cosa que implique que TODOS LOS OJOS DE LA HABITACIÓN ESTEN SOBRE VOS.
Y cuando esto pasa, ¿cómo me siento? Incómoda, incómoda en el peor de los sentidos... mi corazón late aceleradamente, me tiemblan las manos, se me tensa el cuello. ¿Por qué tengo que vivir ese infierno todos los días? ¿Por qué no puedo ser alguien NORMAL? No veo que nadie se tome con tanta importancia el hecho de ser observado o dar un oral, porque aunque podrán ponerse nerviosos, dudo que tengan miedo a ser juzgados. Pero lo que MÁS me molesta de todo esto es que ¿cómo pretendo cambiar el mundo si ni siquiera puedo hablar sobre lo que opino frente a 9 personas? ¿cómo pretendo marcar una diferencia, empezar un cambio, si ser escuchada significa para mí sentirme de esa manera? No sé qué hacer; y no soy la única que pasa por esto pero la verdad es que ME SIENTO SOLA. Tengo este nudo en el estómago hace meses que a veces confundo con dolor de panza, pero no, es más que eso, es la represión causada por la frustración que tengo conmigo misma. Es como si algo en mi quisiera complicarme la vida, crearme ansiedad y miedos y angustia como diciéndome "nunca lograrás estar completamente bien". LA PUTA MADRE, no saben lo mucho que quiero GRITAR todo lo que siento, pero siento que si lo hago estoy fracasando, dejando que la situación me supere y, a menos que tenga la oportunidad de estar sola, no lo voy a hacer; no quiero ver a mi madre preocupada, no quiero ver a mi padre preocupado, solo quiero irme a dormir y al despertar sentir que todo va a estar bien. Y me siento egoísta y desagradecida y estúpida con toda esta situación, porque hay personas muriéndose de hambre, hay personas que temen por su vida, hay personas que perdieron familiares, hay personas con enfermedades terminales, hay personas que sufren realmente por cosas importantes y yo que tengo todo lo que necesito para estar feliz, no logro hacer las pases conmigo misma y me siento miserable.
Y cuando esto pasa, ¿cómo me siento? Incómoda, incómoda en el peor de los sentidos... mi corazón late aceleradamente, me tiemblan las manos, se me tensa el cuello. ¿Por qué tengo que vivir ese infierno todos los días? ¿Por qué no puedo ser alguien NORMAL? No veo que nadie se tome con tanta importancia el hecho de ser observado o dar un oral, porque aunque podrán ponerse nerviosos, dudo que tengan miedo a ser juzgados. Pero lo que MÁS me molesta de todo esto es que ¿cómo pretendo cambiar el mundo si ni siquiera puedo hablar sobre lo que opino frente a 9 personas? ¿cómo pretendo marcar una diferencia, empezar un cambio, si ser escuchada significa para mí sentirme de esa manera? No sé qué hacer; y no soy la única que pasa por esto pero la verdad es que ME SIENTO SOLA. Tengo este nudo en el estómago hace meses que a veces confundo con dolor de panza, pero no, es más que eso, es la represión causada por la frustración que tengo conmigo misma. Es como si algo en mi quisiera complicarme la vida, crearme ansiedad y miedos y angustia como diciéndome "nunca lograrás estar completamente bien". LA PUTA MADRE, no saben lo mucho que quiero GRITAR todo lo que siento, pero siento que si lo hago estoy fracasando, dejando que la situación me supere y, a menos que tenga la oportunidad de estar sola, no lo voy a hacer; no quiero ver a mi madre preocupada, no quiero ver a mi padre preocupado, solo quiero irme a dormir y al despertar sentir que todo va a estar bien. Y me siento egoísta y desagradecida y estúpida con toda esta situación, porque hay personas muriéndose de hambre, hay personas que temen por su vida, hay personas que perdieron familiares, hay personas con enfermedades terminales, hay personas que sufren realmente por cosas importantes y yo que tengo todo lo que necesito para estar feliz, no logro hacer las pases conmigo misma y me siento miserable.
Esta entrada es, si no la más negativa, de las más negativas que he escrito. Pero hoy es uno de esos días en los que siento que tengo que enfocarme en todo lo malo para poder analizar mi situación y ver qué hacer para subir, para salir de este pozo que día a día amenaza con tirarme abajo. Y por si te lo estás preguntando, lector, no me odio, no me haría daño a mi misma porque me respeto y respeto mi cuerpo. Podrá no gustarme, podré no gustarme pero no me lastimaría, ¿de qué serviría lastimarme externamente si justamente lo que deseo lograr es sanar?
Tal vez en otra entrada me centre en el tema de la Fobia Social, porque tengo varias cosas para compartir sobre eso, pero no esta vez.
Si vas a comentar, entiende que lo que necesito es comprensión y ánimo, no necesito que me digas que soy muy joven para sentirme así o que estoy desperdiciando mi vida porque el mundo está demasiado retorcido y yo soy una parte de ese mundo.
10 agosto, 2011
I wanna fall in love so fucking bad...
Hoy fue uno de esos días soleados, con temperatura ideal para pasear por la calle o sentarte en el patio a leer disfrutando de la brisa. Ese equilibrio perfecto entre calidez y algo de viento siempre viene bien en un invierno tan gélido. Los días así me ponen de buen humor. Te hacen ver la vida de otra manera, con una mirada más optimista.
No pude evitar pensar en esa palabra tan agradable y misteriosa: AMOR.
Hoy un sentimiento resurgió en mí: unas fuertes ganas de enamorare. Quiero encontrar a ese chico que me vuelva loca, que deje mi mundo de cabeza, que me haga estremecer de pies a cabeza con tan solo verlo, que lo considere tan perfecto que parezca de otro planeta. Quiero un romance 100% pasión, eso me sonó re "Películas de Vampiros". No soy fanática de ese género, pero debo admitir que si algo me di cuenta hoy es que la pasión es el ingrediente principal en un romance juvenil. Sé que el interior de alguien es muy importante, que dice mucho más que la apariencia de alguien y es lo que se mantendrá a través del tiempo. Pero ¿a quién vamos a engañar? uno no puede gustar de alguien que no le aparece atractivo físicamente.
En este momento de mi vida soñar con tener un romance juvenil me parece lo más normal del mundo. Ya me cansé de verlo en películas, leerlo en libros y fantasearlo por las noches, quiero vivirlo.
En este momento de mi vida soñar con tener un romance juvenil me parece lo más normal del mundo. Ya me cansé de verlo en películas, leerlo en libros y fantasearlo por las noches, quiero vivirlo.
Ya sé, ya sé... eso no es algo que pueda provocar de un día para otro. Además primero debería preocuparme en lo que yo transmito, si transmito desconfianza voy a conseguir a alguien desconfiado y eso no es lo que quiero. Pero es un buen momento para hacer aquellas cosillas pendientes que hace bastante quiero hacer, como encontrar un estilo, dejar más holgados los jeans, caminar más erigida (algo que puse en práctica hoy) y esas cosas que a una chica le ayudan para sentirse mejor consigo misma.
Sé que es cuestión de tiempo y todo llega en su debido momento, así que a accionar y esperar. Lo que siempre está en mi interior, y cuando digo interior me estoy refiriendo a mi cabeza en esta ocasión, es el tipo de chico que quisiera encontrar. Pero no es algo relevante, mejor dicho si es relevante porque esta es mi entrada y estoy hablando de mi punto de vista. El boy of my dreams sería un chico de cabello oscuro, ojos miel-marrones (de esos que transmiten dulzura o de esos que te atraviesan), con gusto por la buena música, que sepa cómo vestirse (campera de cuero, camisas y jeans oscuros) y una linda espalda. Alguien con dichas características llamará AUTOMÁTICAMENTE mi atención. De solo pensarlo CASCADA DE BABA.
Creo que este post se volvió demasiado FÍSICO, ¿no? deben ser las hormonas...
No crean que soy una superficial de mierda, claro que sueño con el chico que me abra la puerta para entrar (esa pavada me parece re importante), que me diga que luzco linda, que me tome de la mano y luego la pase sobre mi cabeza dejando su brazo detrás de mi espalda y el brazo de la mano agarrada delante de mi cintura* (es algo que amo ^^), que me aliente a hacer aquello a lo que temo, que me compre cosas ricas, que me cuente sus sueños, con el cual pueda hablar sobre cualquier tema sin aburrirme. En fin que sea como un mejor amigo super atractivo que este loco por mí.
Sí, definitivamente esto no va a ser fácil.
*A esto me refería
22 julio, 2011
Generación de mierda
No soy una chica fiestera. Los viernes de noche los paso en mi casa, conectada a internet, escuchando música, chateando o mirando alguna película. Son días en los que me gusta estar tranquila y disfrutar de los placeres pecaminosos, como comer cosas ricas y mirar películas que te hagan llorar. Pero últimamente siento ganas de salir, quiero divertirme de verdad, bailar toda la noche, llegar a mi casa de madrugada y sentir esa sensación tan genial de no haber dormido en horas (una mezcla muy agradable de sueño y facilidad para encontrar todo gracioso). No me vasta bailar en casa con la música de mi reproductor a todo volumen, como lo hice hoy de tarde. Si, me encanta, pero quiero SALIR DE MI CASA. Al mismo tiempo, hoy mis compañeros de clase organizaban una Previa y decidí no ir... es que NO TOMO, ¿qué sentido tendría ir a una previa si ya de ante mano sé que se van a emborrachar, me voy a sentir re out, me voy a volver a mi casa y voy a empezar a cuestionarme sobre si lo que soy está bien o tendría que "vivir el momento"? Conozco ese sentimiento, es predecible y detestable.
Hablando del tema alcohol y fiestas... no me gusta el alcohol pero admito que siento cierta tentación a tomar, me refiero a cambiar esa imagen auto-impuesta de "NO TOMO, SOY UNA CHICA SANA". Me gusta ser una chica sana, pero puedo seguir siendo sana por más que tome alcohol. La idea no es emborracharme, solo tomar un poco para entrar en ambiente... veo que se divierten TANTO saliendo a bailar, tomando y esas cosas que al final me termino preguntando: ¿NO DEBERÍA HACER LO MISMO?
Siempre fui fiel a mi misma y lo voy a seguir siendo. Es solo que por mi propia autoestima y mi propia visión de mi misma, tal vez es momento de abrirme a experiencias nuevas y tomar decisiones que cambien lo que habitualmente hago... no tiene nada de malo, ¿no? Soy adolescente, eso es lo que se supone que queremos hacer, romper reglas, cambiar nuestras costumbres, "vivir el momento".
Preguntas, preguntas y más preguntas, me estoy sintiendo identificada con Descartes... OH NO, MOMENTO NERD. Definitivamente necesito salir...
Es que no es TAN FÁCIL. No hay lugares decentes para salir. Quiero salir a bailar y esas cosas pero a lugares para GRANDES, lugares en los que se eviten pelotudeces de pendejos alsados como: que te toquen el culo, que te quieran comer la boca, que vengan tomados desde antes... El tema es ¿A DÓNDE IR? y NO ME DA PARA FALSIFICAR UNA CÉDULA.
¿Por qué es tan complicado divertirse sanamente? ¿Dónde quedaron esas hamburguesadas en la casa de alguien? En las que con comida, coca-cola y buena onda, todos se divertían. ¿Por qué los adolescentes están tan putos (hombres y mujeres)? Es todo calentura, nada de amor, solo culos, tetas y penes. ME CAGO EN TODO ESO, ¡SON PERSONAS NO ANIMALES! Pff, ya lo tienen tan asumido que hasta apodos de animales se ponen "zorras", "perras", "gatos/gatas"... Y la pregunta más importante, la que siempre aparece cuando me cuestiono sobre mi generación: ¿POR QUÉ MIERDA TENGO QUE SER ADOLESCENTE EN ESTA ÉPOCA?
A mí me gusta la onda de antes, donde divertirse era bailar sin parar con conocidos o extraños, lo único que importaba era bailar toda la noche. Había alcohol, habían cigarrillos pero la prioridad era conectarse a través de la música, la música era la felicidad y no los vicios. Ahora todos queman etapas y los que no las queman como yo estamos molestos de los que lo hacen. ME SACA, ojala que si el 2012 realmente es un año de cambios radicales, se lleve a toda esta manga de energúmenos que están más perdidos que Bebé Suelto (comparación random, sino viste esa película no tenés infancia).
LA PUTA MADRE, QUIERO VIVIR EN UN MUSICAL DONDE TODO ES PERFECTO, HASTA LAS SITUACIONES MÁS TRÁGICAS SON HERMOSAS.
LO ÚNICO QUE ME QUEDA ES SOÑAR, ES ESO O SEGUIR INDIGNANDOME.
Me gustaría saber ¿qué opinan ustedes sobre el tema?
No se metan con mis decisiones personales, solo den su punto de vista sobre esta generación.
Hablando del tema alcohol y fiestas... no me gusta el alcohol pero admito que siento cierta tentación a tomar, me refiero a cambiar esa imagen auto-impuesta de "NO TOMO, SOY UNA CHICA SANA". Me gusta ser una chica sana, pero puedo seguir siendo sana por más que tome alcohol. La idea no es emborracharme, solo tomar un poco para entrar en ambiente... veo que se divierten TANTO saliendo a bailar, tomando y esas cosas que al final me termino preguntando: ¿NO DEBERÍA HACER LO MISMO?
Siempre fui fiel a mi misma y lo voy a seguir siendo. Es solo que por mi propia autoestima y mi propia visión de mi misma, tal vez es momento de abrirme a experiencias nuevas y tomar decisiones que cambien lo que habitualmente hago... no tiene nada de malo, ¿no? Soy adolescente, eso es lo que se supone que queremos hacer, romper reglas, cambiar nuestras costumbres, "vivir el momento".
Preguntas, preguntas y más preguntas, me estoy sintiendo identificada con Descartes... OH NO, MOMENTO NERD. Definitivamente necesito salir...
Es que no es TAN FÁCIL. No hay lugares decentes para salir. Quiero salir a bailar y esas cosas pero a lugares para GRANDES, lugares en los que se eviten pelotudeces de pendejos alsados como: que te toquen el culo, que te quieran comer la boca, que vengan tomados desde antes... El tema es ¿A DÓNDE IR? y NO ME DA PARA FALSIFICAR UNA CÉDULA.
¿Por qué es tan complicado divertirse sanamente? ¿Dónde quedaron esas hamburguesadas en la casa de alguien? En las que con comida, coca-cola y buena onda, todos se divertían. ¿Por qué los adolescentes están tan putos (hombres y mujeres)? Es todo calentura, nada de amor, solo culos, tetas y penes. ME CAGO EN TODO ESO, ¡SON PERSONAS NO ANIMALES! Pff, ya lo tienen tan asumido que hasta apodos de animales se ponen "zorras", "perras", "gatos/gatas"... Y la pregunta más importante, la que siempre aparece cuando me cuestiono sobre mi generación: ¿POR QUÉ MIERDA TENGO QUE SER ADOLESCENTE EN ESTA ÉPOCA?
A mí me gusta la onda de antes, donde divertirse era bailar sin parar con conocidos o extraños, lo único que importaba era bailar toda la noche. Había alcohol, habían cigarrillos pero la prioridad era conectarse a través de la música, la música era la felicidad y no los vicios. Ahora todos queman etapas y los que no las queman como yo estamos molestos de los que lo hacen. ME SACA, ojala que si el 2012 realmente es un año de cambios radicales, se lleve a toda esta manga de energúmenos que están más perdidos que Bebé Suelto (comparación random, sino viste esa película no tenés infancia).
LA PUTA MADRE, QUIERO VIVIR EN UN MUSICAL DONDE TODO ES PERFECTO, HASTA LAS SITUACIONES MÁS TRÁGICAS SON HERMOSAS.
LO ÚNICO QUE ME QUEDA ES SOÑAR, ES ESO O SEGUIR INDIGNANDOME.
Me gustaría saber ¿qué opinan ustedes sobre el tema?
No se metan con mis decisiones personales, solo den su punto de vista sobre esta generación.
10 junio, 2011
Demasiado...no sé
Aburrida
del aburrimiento que no me atrevo a enfrentar.
Invadida
por un sentimiento de vagancia que no me deja avanzar.
En
mi cabeza las palabras surgen sin parar.
No
hay cosa que vea que no me de ganas de llorar.
Sensible,
aturdida, negativa, ¿por qué será?
Si
nada diferente pasó en esta semana.
No
entiendo qué me pasa, porqué me siento así.
Solo
sé que mi estado es deprimente y no quiero seguir así.
¿Dónde
están esas "pequeñas cosas" que con frecuencia suelo
apreciar?
Mi
vista está tan nublada que no me permite observar con claridad.
Me
gustaría tirarme a ver películas de amor y llorar como marrana,
pero
honestamente pienso que no me ayudaría para nada.
Quiero
irme al país de las risas, contagiarme un poco de esa estupidez
vital que he perdido.
Me
cansa ser yo a veces.
Me
gustaría sacarme el pensamiento, ponerlo dentro de un frasco y
observarlo desde afuera. Disfrutar del silencio puro.
Hoy
es uno de esos días en el que ni mi programa de televisión favorito
logra animarme, la tristeza inexplicable está latente busca
cualquier excusa, como una simple película (Happy Feet) para
manifestarse.
¡¿QUÉ
MIERDA ME PASA?!
Estoy
siendo una infeliz sin causa que no hace NADA para revertirlo. Ni
siquiera tengo ganas de atragantarme de comida... puto bajón. No voy
a culpar a las hormonas, aunque ojalá sean ellas y esto se me pase
rápido. Igual sé que no son ellas, es mi cabecita hiperactiva, se
mueve tanto que me deja inmóvil, no sé para dónde ir, no sé qué
hacer, no sé qué sentir.
QUIERO
MUCHOS ABRAZOS.
¿Será
el período pre-cumpleaños? En 5 días cumplo 16 e inconscientemente
(o tal vez conscientemente) me estoy planteando mi vida, lo que hice
y lo que quiero hacer. Hay tantas cosas que quiero hacer pero al
mismo tiempo no quiero. :'( voy a llorar... iría con mi mamá
pero no quiero sacarla de su estado de tranquilidad, sé que si me ve
mal se va a poner mal. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Siento
una necesidad de decir cosas, de liberarme de ese globo que percibo
en mi pecho, lleno de un no se qué muy denso.
El
mundo sigue girando y me lo estoy perdiendo.
Son
estos momentos en los que desearía no tener tanto en qué pensar. Mi
condición de geminiana con descendiente en acuario me hacen
doblemente aire, por lo tanto doblemente mental. NO QUIERO SER TAN
MENTAL. Es genial pero al mismo tiempo es horrible. No me dejo
fluir...
¡Ya
sé! VOY A LEER. Necesito despejar mi mente, dejarla volar en una
historia ajena, maravillosa (porque todo en los libros por más
trágico y realista que sea resulta maravilloso si está bien
expresado).
Me
voy a bañar, por lo menos que el peso superfluo de mi cuerpo se
vaya, y después me encargaré del peso interno.
Me
voy.
Si
ya sé, es raro este post. Pero así me siento yo. RARA.
23 abril, 2011
Baby you're a firework, c'mon show them what you're worth!
Hay canciones que te hacen sentir comprendido. Otras te hacen sentir triste porque te recuerdan algo que te gustaría olvidar. Otras te sirven para descargarte cuando tenés un mal día. Otras simplemente son tan suaves y equilibradas que logran inspirarte incluso en tus días más confusos... También están las que nunca te van a gustar porque son demasiado irritantes, aquellas cuyo significado no encontrás y las típicas que pasan una y otra vez en la radio hasta el punto que las detestas.
Pero hay otro tipo de canciones que generan muchos sentimientos, a tal punto que logran erizarte los pelos de la piel, hacen que tus ojos se empañen de emoción, te producen un cosquilleo en el estómago y unas ganas de gritar a todo volumen la letra de esa canción. Esas canciones son las canciones que te dicen que sigas adelante, que relatan como te sentís o te has sentido toda tu vida, por más que intentes ignorarlo y entonces cuando llega esa canción no podés evitar sentirte aludido. Te da esperanzas, te da fuerza, durante esos minutos que la escuchas te sentís poderoso, empezás a pensar que debés tenerte más confianza porque es verdad lo que dice esa canción, sos valiosa, sos hermosa, tal como sos y debés demostrárselo a los demás, debés creertelo vos misma y de esa forma lograrás que los demás lo vean a través de tu cuerpo, de tu sonrisa, de la ropa con la que te vistas, el tono de tu voz, todo cambiará.
Es curioso como una canción de menos de 4 minutos puede darte un empujoncito para intentar cambiar aquello que durante 15 años ignoraste o no tuviste la voluntad necesaria para enfrentar. Tal vez es porque te conocés, y sabés que ésta no es la primeraé canción y no será la última que te hizo sentir así y tenés en claro que luego de un rato ese razonamiento y ese empujoncito quedan en el olvido, ya sea porque ves algo que te disgusta, o porque creés que ciertas cosas de tu vida deben cambiar para que puedas hacerlo o simplemente las olvidás con el estúpido consuelo de que "en algún momento tendrás esa autoestima que siempre soñaste tener".
Já, ésta es la historia de mi vida. Las películas, las canciones, me dan deseos de cambiar, de ser la persona que siempre quise ser. Esa persona que no tiene problema para decir lo que piensa en público, esa persona que tiene facilidad para simpatizarle a las personas, ésa persona que al parecer no se mata pensando y solo actúa, se deja fluir, sin pensar mucho en lo que puede llegar a pasar. No es que me moleste ser yo, hay varias cosas en mí que me gustan y aparecen a flote en mi mente cuando más necesito considerarlas. Lo mismo pasa con momentos de mi vida, hay cosas como mirar películas con mi madre un viernes a la noche, o salir con mi mejor amiga al shopping que no cambiaría por nada. Porque son especiales para mí, simples pero especiales. Es solo que tiendo a admirar a esas personas que tienen la capacidad de ser sin que les importe un comino lo que otros vayan a opinar o pensar. Y a veces temo vivir toda mi vida admirando a otros en lugar de admirarme a mi misma. Igual, me voy a auto-consolar diciéndome que tengo 15 años y supuestamente tengo mucho por recorrer aún. Me gusta tomar como ejemplo a esos profesores que tuve y me dijeron "cuando era chico era muy tímido, no hablaba en clase ni nada. Ahora que soy grande, no me importa nada". Espero poder decir eso cuando sea grande. ERROR. Voy a desafiarme a mi misma para poder decir eso con total honestidad en un futuro. Sin limites de tiempo.
Una vez leí en un libro que tenemos que cambiar expresiones como "Debería", "Quisiera Tener", "Ojala Pudiera" por "Voy A", "Si Pongo Empeño Podré Conseguirlo", "Puedo Hacerlo" y tan pronto como lo leí creí que estaba completamente en lo cierto.
Así que no sé cuanto tiempo me llevará ganar esa confianza, más bien sacarla de ese lugar oculto en el que está. Solo sé que voy a lograrlo.
Datito: la canción que inspiró esta nota, fue Firework de Katy Perry.
Pero hay otro tipo de canciones que generan muchos sentimientos, a tal punto que logran erizarte los pelos de la piel, hacen que tus ojos se empañen de emoción, te producen un cosquilleo en el estómago y unas ganas de gritar a todo volumen la letra de esa canción. Esas canciones son las canciones que te dicen que sigas adelante, que relatan como te sentís o te has sentido toda tu vida, por más que intentes ignorarlo y entonces cuando llega esa canción no podés evitar sentirte aludido. Te da esperanzas, te da fuerza, durante esos minutos que la escuchas te sentís poderoso, empezás a pensar que debés tenerte más confianza porque es verdad lo que dice esa canción, sos valiosa, sos hermosa, tal como sos y debés demostrárselo a los demás, debés creertelo vos misma y de esa forma lograrás que los demás lo vean a través de tu cuerpo, de tu sonrisa, de la ropa con la que te vistas, el tono de tu voz, todo cambiará.
Es curioso como una canción de menos de 4 minutos puede darte un empujoncito para intentar cambiar aquello que durante 15 años ignoraste o no tuviste la voluntad necesaria para enfrentar. Tal vez es porque te conocés, y sabés que ésta no es la primeraé canción y no será la última que te hizo sentir así y tenés en claro que luego de un rato ese razonamiento y ese empujoncito quedan en el olvido, ya sea porque ves algo que te disgusta, o porque creés que ciertas cosas de tu vida deben cambiar para que puedas hacerlo o simplemente las olvidás con el estúpido consuelo de que "en algún momento tendrás esa autoestima que siempre soñaste tener".
Já, ésta es la historia de mi vida. Las películas, las canciones, me dan deseos de cambiar, de ser la persona que siempre quise ser. Esa persona que no tiene problema para decir lo que piensa en público, esa persona que tiene facilidad para simpatizarle a las personas, ésa persona que al parecer no se mata pensando y solo actúa, se deja fluir, sin pensar mucho en lo que puede llegar a pasar. No es que me moleste ser yo, hay varias cosas en mí que me gustan y aparecen a flote en mi mente cuando más necesito considerarlas. Lo mismo pasa con momentos de mi vida, hay cosas como mirar películas con mi madre un viernes a la noche, o salir con mi mejor amiga al shopping que no cambiaría por nada. Porque son especiales para mí, simples pero especiales. Es solo que tiendo a admirar a esas personas que tienen la capacidad de ser sin que les importe un comino lo que otros vayan a opinar o pensar. Y a veces temo vivir toda mi vida admirando a otros en lugar de admirarme a mi misma. Igual, me voy a auto-consolar diciéndome que tengo 15 años y supuestamente tengo mucho por recorrer aún. Me gusta tomar como ejemplo a esos profesores que tuve y me dijeron "cuando era chico era muy tímido, no hablaba en clase ni nada. Ahora que soy grande, no me importa nada". Espero poder decir eso cuando sea grande. ERROR. Voy a desafiarme a mi misma para poder decir eso con total honestidad en un futuro. Sin limites de tiempo.
Una vez leí en un libro que tenemos que cambiar expresiones como "Debería", "Quisiera Tener", "Ojala Pudiera" por "Voy A", "Si Pongo Empeño Podré Conseguirlo", "Puedo Hacerlo" y tan pronto como lo leí creí que estaba completamente en lo cierto.
Así que no sé cuanto tiempo me llevará ganar esa confianza, más bien sacarla de ese lugar oculto en el que está. Solo sé que voy a lograrlo.
Datito: la canción que inspiró esta nota, fue Firework de Katy Perry.
14 abril, 2011
Un viaje en ómnibus
Hoy tuve uno de esos momentos en los que ves a tu alrededor con otros ojos. en los que tu mente no está dándole vueltas a ningún asunto, ni pensando en algo del pasado o el futuro. Toda tu atención se centra en los demás, en las personas que están cerca tuyo, lo que te rodea, lo que tocás con tu cuerpo. El suelo donde se apoyan tus pies, la mochila que descansa sobre tus piernas, tus dedos sobre el mp4, listos para cambiar de canción cuando la que estás escuchando se termine. Ese momento transcurrió en el ómnibus, de camino a mi casa. Me encontraba escuchando canciones de The Fray y creo que fue la voz peculiar de Isaac Slade la que me transportó a otro universo mental.
Sentí como si mi mente le hubiera cerrado las puertas a todos los pensamientos molestos que intentaban manifestarse en mi cabeza. Presentía que al llegar a mi destino, podría caminar hasta mi casa al ritmo de la música, dejando que esta le diera una perspectiva diferente al clima y a mi malestar físico. La música permitiría que, a pesar de esos dos factores negativos, yo me sintiera completamente bien.
Al ver los rostros de las personas sentadas frente a mí, intentaba adivinar su estado de ánimo, ¿qué estaría pasando en sus vidas en ese momento? Hay tantas cosas que no conocemos de los demás, las logran ocultar tan perfectamente bien que son invisibles para otros. Me preguntaba si esas personas estarían ocultando algo. ¿Su expresión de cansancio sería causada por un largo día de trabajo o por un gran problema familiar? O tal vez era a causa del día: nublado y húmedo, con ausencia de viento y falta de vida.
Sin dudas había algo que les faltaba a todas aquellas personas que pudieran sentirse abatidas o incluso algo deprimidas: una buena canción que llegara a tocar las fibras más sensibles de su cuerpo y les recordara lo que son las buenas sensaciones de la vida, aquellas pequeñas cosas que nos hacen sentirnos completamente vivos aunque sea por unos minutos. Son esas las cosas que nos demuestran que nuestra vida tiene un lado hermoso que podemos disfrutar desde lo personal. Yo lo encuentro a través de la música, mediante las películas que me hacen reflexionar, cuando veo a los niños reír, gracias a los abrazos de mi mamá y cuando tengo inspiración para escribir. Una vez que alguien encuentra aquello que le da sentido a su día a día, aquello de lo que se enorgullece sentir o poder hacer, se acerca más a la felicidad personal.
Me atrevo a decir que todos tenemos ese algo que nos pone de buenas en un día gris, ese alguien que nos hace reír después de llorar, ese algo o alguien que nos da esperanzas y ánimo para seguir. Y todas las personas deberían darse cuenta de eso.
En los momentos en los que menos nos preocupamos por estar bien, las mínimas cosas de la vida nos demuestran que siempre podemos estar bien, todo depende de como veamos aquello que nos rodea, de como tomemos ese día gris o esa larga jornada de trabajo.
Es increíble lo que uno puede llegar a reflexionar en un viaje de 10 minutos de ómnibus, con música y observación panorámica.
Sentí como si mi mente le hubiera cerrado las puertas a todos los pensamientos molestos que intentaban manifestarse en mi cabeza. Presentía que al llegar a mi destino, podría caminar hasta mi casa al ritmo de la música, dejando que esta le diera una perspectiva diferente al clima y a mi malestar físico. La música permitiría que, a pesar de esos dos factores negativos, yo me sintiera completamente bien.
Al ver los rostros de las personas sentadas frente a mí, intentaba adivinar su estado de ánimo, ¿qué estaría pasando en sus vidas en ese momento? Hay tantas cosas que no conocemos de los demás, las logran ocultar tan perfectamente bien que son invisibles para otros. Me preguntaba si esas personas estarían ocultando algo. ¿Su expresión de cansancio sería causada por un largo día de trabajo o por un gran problema familiar? O tal vez era a causa del día: nublado y húmedo, con ausencia de viento y falta de vida.
Sin dudas había algo que les faltaba a todas aquellas personas que pudieran sentirse abatidas o incluso algo deprimidas: una buena canción que llegara a tocar las fibras más sensibles de su cuerpo y les recordara lo que son las buenas sensaciones de la vida, aquellas pequeñas cosas que nos hacen sentirnos completamente vivos aunque sea por unos minutos. Son esas las cosas que nos demuestran que nuestra vida tiene un lado hermoso que podemos disfrutar desde lo personal. Yo lo encuentro a través de la música, mediante las películas que me hacen reflexionar, cuando veo a los niños reír, gracias a los abrazos de mi mamá y cuando tengo inspiración para escribir. Una vez que alguien encuentra aquello que le da sentido a su día a día, aquello de lo que se enorgullece sentir o poder hacer, se acerca más a la felicidad personal.
Me atrevo a decir que todos tenemos ese algo que nos pone de buenas en un día gris, ese alguien que nos hace reír después de llorar, ese algo o alguien que nos da esperanzas y ánimo para seguir. Y todas las personas deberían darse cuenta de eso.
En los momentos en los que menos nos preocupamos por estar bien, las mínimas cosas de la vida nos demuestran que siempre podemos estar bien, todo depende de como veamos aquello que nos rodea, de como tomemos ese día gris o esa larga jornada de trabajo.
Es increíble lo que uno puede llegar a reflexionar en un viaje de 10 minutos de ómnibus, con música y observación panorámica.
06 abril, 2011
Frenemies
Quiero escribir sobre lo que siento, pero lo que siento aún no lo puedo describir. Parece ser una mezcla entre alegría y nostalgia, seguridad y dudas, esperanzas y miedos. El mismo rollo de siempre...
En mis momentos más negativos temo que eso no vaya a cambiar. Temo que mi forma de ser se base siempre en una balanza que algunos días pesa más del lado positivo y otros pesa más del lado negativo. ¿Cuándo podré lograr la estabilidad? ¿Podré lograrla?
Me di cuenta que no depende de mi entorno, porque en mi entorno está todo DEMASIADO BIEN.
Depende de mi cabeza, depende de mis voces internas, mis ángeles y mis demonios personales. Depende de la importancia que le de a esas voces, depende de la credibilidad que tenga respecto a ellas. Depende de mí decidir escucharlas o dejar que se aburran de ser ignoradas.
Estos frenemies que tengo en mi cabeza estarán conmigo siempre, y tengo que aprender a convivir con ellos. Para eso necesito aceptar que están ahí, saber que les gusta aconsejar, sea para bien o para mal y que les gusta hablar bastante e incluso discutir entre ellos.
Una vez que logre aceptarlo tal vez se sientan a gusto y se calmen un poco.
En mis momentos más negativos temo que eso no vaya a cambiar. Temo que mi forma de ser se base siempre en una balanza que algunos días pesa más del lado positivo y otros pesa más del lado negativo. ¿Cuándo podré lograr la estabilidad? ¿Podré lograrla?
Me di cuenta que no depende de mi entorno, porque en mi entorno está todo DEMASIADO BIEN.
Depende de mi cabeza, depende de mis voces internas, mis ángeles y mis demonios personales. Depende de la importancia que le de a esas voces, depende de la credibilidad que tenga respecto a ellas. Depende de mí decidir escucharlas o dejar que se aburran de ser ignoradas.
Estos frenemies que tengo en mi cabeza estarán conmigo siempre, y tengo que aprender a convivir con ellos. Para eso necesito aceptar que están ahí, saber que les gusta aconsejar, sea para bien o para mal y que les gusta hablar bastante e incluso discutir entre ellos.
Una vez que logre aceptarlo tal vez se sientan a gusto y se calmen un poco.
16 marzo, 2011
Ya no resulta una prisión.
Hace unos días, tres para ser exacta, comencé las clases. Me siento satisfecha y alegre de poder decir que el terror que sentía antes de comenzar no me bloqueó ni me dificulto poder ser yo misma en mi primer día. Paso a contar a qué se debía tanto terror.
El año pasado entré a un nuevo instituto para cursar mis últimos años de secundaria. Entre sola, sin ninguna amiga ni conocida. Tenía que crear mis vínculos y darme a conocer porque nadie sabía quién era Hayley. Empecé el año con buena onda, convencida de que iba a hacer amistades con facilidad y emocionada de conocer a otros chicos de mi edad y esas cosas. También albergaba esperanzas de encontrar chicas con gustos musicales similares a los míos (en esa época yo era fanática de los Jonas Brothers) y como todos los años, quería encontrar un amor. Pero las cosas no resultaron como lo esperaba...
En los primeros días me acerqué a dos chicas que habían venido juntas del mismo liceo en un intento por conocerlas y en el mejor de los casos, hacerme amiga de ellas.
Al principio resultó fácil, solo se me complicaba cuando sus conversaciones eran sobre temas que solo ellas dos conocían y yo no compartía (chismes de amistades, anécdotas de su liceo anterior, etc). Prácticamente enseguida me dio la impresión de que mi presencia era un estorbo para ellas. ¿Por qué pensé eso? Porque las miradas que cruzaron cuando vieron que me acercaba a ellas reflejaban fastidio. Me desmotivé un poco con esa situación pero me di cuenta que tenía que acercarme a otras personas y probar. Lo hice, en los recreos anduve bollando por diferentes grupitos de amigas que estaban en mi clase. Mi defecto era que mi timidez no me dejaba hablar mucho, y eso pudo dar una impresión no intencionada de que era antipática, no lo sé. Algunos días eran mejores que otros. Lograba que me prestaran atención y el hecho de estar con algunas chicas al lado que tuvieran conciencia de que estaba ahí, era suficiente para mí. Pero otros eran bastante tristes porque extrañaba mucho a mis amigas del liceo anterior y me sentía sola.
No recuerdo con exactitud cuando fue que un compañero comenzó a molestarme en clase pero puedo asegurar que eso fue lo que me hizo odiar ir al liceo. Se había convertido en una tortura para mí. No me levantaba con ánimo, prefería llegar tarde para no tener que estar sola esperando fuera de la clase, e incluso deseaba resfriarme para poder faltar. Habían días en los que tenía tantas ganas de quedarme en mi casa que fingía síntomas de malestar para que mis padres me dejaran quedarme. Los únicos días que me despertaba de buen humor eran los viernes porque sabía que era resistir unas horas y luego fin de semana.
Puedo decir que sobreviví ese año tan malo gracias a mis amigas, las que tenía fuera del liceo y a los talleres de la tarde que me permitieron conocer a personas de otros grados que eran simpáticas y más sociables. Eso fue lo positivo de ese año que, por suerte, terminó.
Este año disfruté de las vacaciones pero por mi cabeza pocas veces faltó la vocecita que me indicaba que cada día que disfrutaba era un paso más cercano a volver a aquel instituto a enfrentarme con personas conocidas y nuevas, otra vez. Personas que iban a estar conmigo durante todo un año. Ya no confiaba en mis capacidades de supervivencia y temía que, de volver a estar sola, mi ánimo se cayera al suelo...
Intenté no hacerme expectativas. Claro que abarcaba la esperanza (y lo sigo haciendo) de lograr amigarme con aquellas dos o tres personas que conocía del año pasado, que iban a estar conmigo ese año y eran de las que me caían bien pero no había logrado tener su amistad. Con esas dudas revoloteando por mi cabeza, sumadas a la de comprobar si había tomado la decisión correcta en cuanto a la orientación que elegí, me fui a dormir ese domingo 13 de marzo. No logré dormir casi nada. Sin embargo, cuando desperté al día siguiente la ansiedad y los nervios se habían calmado. Era momento de enfrentar mi miedo, de dejar a un lado mis inseguridades y ser yo misma. Entré al salón y busqué mi nombre en los asientos, cuando lo encontré me senté y miré a mi alrededor. Habían caras familiares y caras totalmente nuevas. Respiré profundo e intenté prestar atención.
Cuando sonó el timbre del recreo saludé a los rostros familiares y me senté junto a una chica de mi clase, que estaba sola, para entablar conversación. Lo logré, fui yo misma con ella. Pude expresarme con fluidez y sentirme cómoda. Pero fue recién cuando salí del instituto el momento en el que supe que este año las cosas iban a ser muy diferentes por distintas razones...
Primero: porque logré que la timidez no me impidiera socializar.
Segundo: porque esta chica que mencioné está conmigo durante los recreos y ya me pidió mi número de celular y mi correo electrónico.
Y tercero: porque siento que la orientación que elegí, ES LA CORRECTA.
El año pasado entré a un nuevo instituto para cursar mis últimos años de secundaria. Entre sola, sin ninguna amiga ni conocida. Tenía que crear mis vínculos y darme a conocer porque nadie sabía quién era Hayley. Empecé el año con buena onda, convencida de que iba a hacer amistades con facilidad y emocionada de conocer a otros chicos de mi edad y esas cosas. También albergaba esperanzas de encontrar chicas con gustos musicales similares a los míos (en esa época yo era fanática de los Jonas Brothers) y como todos los años, quería encontrar un amor. Pero las cosas no resultaron como lo esperaba...
En los primeros días me acerqué a dos chicas que habían venido juntas del mismo liceo en un intento por conocerlas y en el mejor de los casos, hacerme amiga de ellas.
Al principio resultó fácil, solo se me complicaba cuando sus conversaciones eran sobre temas que solo ellas dos conocían y yo no compartía (chismes de amistades, anécdotas de su liceo anterior, etc). Prácticamente enseguida me dio la impresión de que mi presencia era un estorbo para ellas. ¿Por qué pensé eso? Porque las miradas que cruzaron cuando vieron que me acercaba a ellas reflejaban fastidio. Me desmotivé un poco con esa situación pero me di cuenta que tenía que acercarme a otras personas y probar. Lo hice, en los recreos anduve bollando por diferentes grupitos de amigas que estaban en mi clase. Mi defecto era que mi timidez no me dejaba hablar mucho, y eso pudo dar una impresión no intencionada de que era antipática, no lo sé. Algunos días eran mejores que otros. Lograba que me prestaran atención y el hecho de estar con algunas chicas al lado que tuvieran conciencia de que estaba ahí, era suficiente para mí. Pero otros eran bastante tristes porque extrañaba mucho a mis amigas del liceo anterior y me sentía sola.
No recuerdo con exactitud cuando fue que un compañero comenzó a molestarme en clase pero puedo asegurar que eso fue lo que me hizo odiar ir al liceo. Se había convertido en una tortura para mí. No me levantaba con ánimo, prefería llegar tarde para no tener que estar sola esperando fuera de la clase, e incluso deseaba resfriarme para poder faltar. Habían días en los que tenía tantas ganas de quedarme en mi casa que fingía síntomas de malestar para que mis padres me dejaran quedarme. Los únicos días que me despertaba de buen humor eran los viernes porque sabía que era resistir unas horas y luego fin de semana.
Puedo decir que sobreviví ese año tan malo gracias a mis amigas, las que tenía fuera del liceo y a los talleres de la tarde que me permitieron conocer a personas de otros grados que eran simpáticas y más sociables. Eso fue lo positivo de ese año que, por suerte, terminó.
Este año disfruté de las vacaciones pero por mi cabeza pocas veces faltó la vocecita que me indicaba que cada día que disfrutaba era un paso más cercano a volver a aquel instituto a enfrentarme con personas conocidas y nuevas, otra vez. Personas que iban a estar conmigo durante todo un año. Ya no confiaba en mis capacidades de supervivencia y temía que, de volver a estar sola, mi ánimo se cayera al suelo...
Intenté no hacerme expectativas. Claro que abarcaba la esperanza (y lo sigo haciendo) de lograr amigarme con aquellas dos o tres personas que conocía del año pasado, que iban a estar conmigo ese año y eran de las que me caían bien pero no había logrado tener su amistad. Con esas dudas revoloteando por mi cabeza, sumadas a la de comprobar si había tomado la decisión correcta en cuanto a la orientación que elegí, me fui a dormir ese domingo 13 de marzo. No logré dormir casi nada. Sin embargo, cuando desperté al día siguiente la ansiedad y los nervios se habían calmado. Era momento de enfrentar mi miedo, de dejar a un lado mis inseguridades y ser yo misma. Entré al salón y busqué mi nombre en los asientos, cuando lo encontré me senté y miré a mi alrededor. Habían caras familiares y caras totalmente nuevas. Respiré profundo e intenté prestar atención.
Cuando sonó el timbre del recreo saludé a los rostros familiares y me senté junto a una chica de mi clase, que estaba sola, para entablar conversación. Lo logré, fui yo misma con ella. Pude expresarme con fluidez y sentirme cómoda. Pero fue recién cuando salí del instituto el momento en el que supe que este año las cosas iban a ser muy diferentes por distintas razones...
Primero: porque logré que la timidez no me impidiera socializar.
Segundo: porque esta chica que mencioné está conmigo durante los recreos y ya me pidió mi número de celular y mi correo electrónico.
Y tercero: porque siento que la orientación que elegí, ES LA CORRECTA.
11 marzo, 2011
Soy una persona nostálgica.
Tengo mis momentos de nostalgia, en los que recuerdos borrosos de mi pasado invaden mi mente y me quitan del presente. Cuando un recuerdo invade mi mente, los hechos y las personas permanecen como las recuerdo pero mis sentimientos hacia ellas y la sensación que me produce tener ese vistazo al pasado, va cambiando según el lugar que ocupan ellas en mi presente. Un recuerdo muy hermoso, lleno de cariño, diversión, amistad y pureza se vuelve el recuerdo más doloroso, amargo y angustioso cuando en tu presente sabes que ese amigo te engañó, disfrazó sus opiniones y sentimientos hacia ti, no te defendió cuando tuvo la oportunidad y termino haciendo que desconfiaras de la honestidad de esa amistad que tanto tiempo compartiste con él.
Todos esos momentos lindos, esas risas, esas confesiones de madrugada, esas películas de terror, esas anécdotas, esas salidas, esas simples cosas que antes te hacían sentir tan afortunada comienzan a molestarte tanto que desearías no haberlas vivido. Porque no puedes evitar recordarlas ahora con pena, sintiendote culpable de recordarlas, sabiendo que es mejor dejarlas atrás porque lo más probable es que ese amigo ni siquiera las recuerde y si lo hace, ojala que lo sufra igual que yo.
Sí, todo este post comenzó a causa del aburrimiento que me llevó a mirar fotos viejas, de lindos momentos que recuerdo con alegría. Sin embargo en una de esas fotos apareció ese amigo (cuyo género no es relevante) del que estoy hablando y me transportó a esa época en la que las cosas aún funcionaban, llevándome aún más atrás a aquellos momentos en los que las cosas claramente eran hermosas. Me parece que soy una pelotuda por seguir dándole vueltas al asunto pero es que realmente nunca terminás de conocer a alguien. Y eso me inquieta, me lleva a pensar y llego a la conclusión de que lo mejor es no darle mucha confianza a alguien, pero no puedo no hacerlo, es satisfactorio depositar parte de tu confianza en un amigo, contarle como te sentís e incluso lo que te está inquietando, tus opiniones. Es una sensación hermosa la de sentir que el otro te entiende y que quiere ayudarte porque le importás y se preocupa por vos. Cuando todo eso se va al carajo y te das cuenta que elegiste mal a esa persona, porque al parecer no era tan sincera y solo te quería para distraerse, duele.
Y duele también recordarlo, pero para liberarme de eso necesito recordar y permitirme sentirlo por más feo que sea y aunque sé que no tiene sentido lo hago igual. Estoy siendo subsionada por un tornado de emociones en el que no me quiero meter, porque al final me bajonea y no es la idea.
En la vida hay que estar lo mejor posible y mirar siempre para adelante. Es fundamental dejar el pasado atrás. Y yo opino que para hacerlo hay que aceptarlo y dejarlo ir... no estoy lista para aceptarlo, aún lo recuerdo con bronca y tristeza. Llegará el momento en el que mi vida sea tan buena que eso será insignificante. Claro que depende de mí...tengo fe en que voy a lograrlo. Porque NO VALES LA PENA, MI VIDA ES DEMASIADO VALIOSA COMO PARA DARLE IMPORTANCIA A UNA PERSONA TAN ENTREVERADA Y FALSA COMO VOS.
Y termino citando a una de mis bandas favoritas Simple Plan. Porque mediante sus palabras proceso lo que yo misma pienso y me reconforta saber que no soy la única que lo vive de esa manera.
Todos esos momentos lindos, esas risas, esas confesiones de madrugada, esas películas de terror, esas anécdotas, esas salidas, esas simples cosas que antes te hacían sentir tan afortunada comienzan a molestarte tanto que desearías no haberlas vivido. Porque no puedes evitar recordarlas ahora con pena, sintiendote culpable de recordarlas, sabiendo que es mejor dejarlas atrás porque lo más probable es que ese amigo ni siquiera las recuerde y si lo hace, ojala que lo sufra igual que yo.
Sí, todo este post comenzó a causa del aburrimiento que me llevó a mirar fotos viejas, de lindos momentos que recuerdo con alegría. Sin embargo en una de esas fotos apareció ese amigo (cuyo género no es relevante) del que estoy hablando y me transportó a esa época en la que las cosas aún funcionaban, llevándome aún más atrás a aquellos momentos en los que las cosas claramente eran hermosas. Me parece que soy una pelotuda por seguir dándole vueltas al asunto pero es que realmente nunca terminás de conocer a alguien. Y eso me inquieta, me lleva a pensar y llego a la conclusión de que lo mejor es no darle mucha confianza a alguien, pero no puedo no hacerlo, es satisfactorio depositar parte de tu confianza en un amigo, contarle como te sentís e incluso lo que te está inquietando, tus opiniones. Es una sensación hermosa la de sentir que el otro te entiende y que quiere ayudarte porque le importás y se preocupa por vos. Cuando todo eso se va al carajo y te das cuenta que elegiste mal a esa persona, porque al parecer no era tan sincera y solo te quería para distraerse, duele.
Y duele también recordarlo, pero para liberarme de eso necesito recordar y permitirme sentirlo por más feo que sea y aunque sé que no tiene sentido lo hago igual. Estoy siendo subsionada por un tornado de emociones en el que no me quiero meter, porque al final me bajonea y no es la idea.
En la vida hay que estar lo mejor posible y mirar siempre para adelante. Es fundamental dejar el pasado atrás. Y yo opino que para hacerlo hay que aceptarlo y dejarlo ir... no estoy lista para aceptarlo, aún lo recuerdo con bronca y tristeza. Llegará el momento en el que mi vida sea tan buena que eso será insignificante. Claro que depende de mí...tengo fe en que voy a lograrlo. Porque NO VALES LA PENA, MI VIDA ES DEMASIADO VALIOSA COMO PARA DARLE IMPORTANCIA A UNA PERSONA TAN ENTREVERADA Y FALSA COMO VOS.
Y termino citando a una de mis bandas favoritas Simple Plan. Porque mediante sus palabras proceso lo que yo misma pienso y me reconforta saber que no soy la única que lo vive de esa manera.
"Gracias por demostrarme que no se puede confiar en los mejores amigos y gracias por mentirme, la amistad y los buenos momentos que pasamos puedes quedártelos.
Cuando las situaciones cambien, me recordarás amigo. Estarás deseando que este ahí para ti. Seré la persona a la que más extrañes pero solo encontrarás mi fantasma. Mientras el tiempo pasa te preguntarás porqué estás completamente solo."
Thank You - Simple Plan
09 marzo, 2011
Irritable y Antisocial
Hoy me siento así, irritable y antisocial. Lo irritable lo atribuyo a la fecha del mes en la que estoy, ya que me corresponde estar indispuesta y siempre antes de estarlo me siento así... pero lo de sentirme antisocial es otra cosa. No me gusta estar con gente por mucho tiempo, llega un momento en el que necesito tener mi espacio y puedo estar varios días en mi casa sin tener contacto con personas de mi edad. Creo que aprendí a aceptar que soy así, o por lo menos en este momento lo estoy siendo... no comprendo mucho a esas personas que tienen la necesidad constante de salir. Voy a dar la definición de salir que tienen esas personas: ir a bailar.
La única vez que fui a bailar resultó ser que todo salió de tal forma que la motivación que tenía al llegar se esfumó tan rápidamente que me terminó dejando una experiencia de aprendizaje, en lugar de ser un bonito recuerdo. Las amigas con las que fui se pusieron pelotuditas diciendo que habían tomado y no se qué porque dos amigos que ellas conocían y yo no, estaban ahí. Yo cuando empezaron a actuar así la verdad no podía creerlo porque realmente parecían IDIOTAS y me parece patético cuando las chicas actúan diferente para llamar la atención de los chicos, a mi que me digan aburrida o lo que quieran pero yo no creo un personaje para complacer a alguien. Después se le agregó el tema de que un chico me sacó a bailar y a los 15 segundos pretendía besarme. Aclaro que yo no soy de ese estilo, algún día va a aparecer un chico que merezca ser mi novio, un chico que me guste de verdad y va a ser a él al que voy a besar, no a un pelotudo que ni conosco, y al cual ni siquiera le importo. Me sentí completamente extraña cuando eso me pasó, por supuesto que me negué a hacerlo y seguí bailando.
El ambiente a mi al rededor era algo a lo que no estaba acostumbrada ver. Chicas de mi edad bailando como lesbianas, con medias apretadas y escotes realmente grandes, otros que estaban borrachos y una sección de fumadores de porro que no tardaron mucho en dejar todo el lugar apestado. Esa fue la frutilla de la trota, me empecé a sentir mal por el olor asqueroso que quedó grabado en mi mente y me fui para otro sector donde estaba la ropería. Me quede ahí como 1 hora o más esperando a que mis amigas y los dos pelotudos que estaban con ellas se embolaran porque mi padre era el que nos llevaba a todos para nuestras casas... no me arrepiento de esa experiencia pero me re decepcionó. Es que no va conmigo eso de tomar, apretar, vestirme como puta. No, no soy así y punto. Admito que a veces me aburro y que salgo a los mismos lugares siempre pero eso no me molesta, creo que no es en donde estés sino con quién. Lo que importa es encontrar una manera de pasarla bien.
Sé que no soy la única que se siente así porque tengo amigas a las que les pasa lo mismo...me gustaría tener más amistades pero no es tan fácil encontrar personas con las que tenga cosas en común justamente porque la mayoría salen a bailar y ven raro que otras no lo hagan.
No tengo ganas de extenderme mucho el en tema porque por momentos pienso que la que se cierra a conocer a personas diferentes soy yo y que por ahí a los demás no les importa mucho si salís a bailar sino que seas buena onda. Eso estaría realmente GENIAL. Sería mi "solución" y ya que estoy por empezar las clases y voy a conocer a personas nuevas, voy a tenerlo como posibilidad.
Tiendo a tirarme abajo creyendo que solo voy a poder amigarme con alguien que tenga pasatiempos similares a los míos, llegando a la conclusión de que posiblemente no encuentre a tal persona... así que voy a cambiar eso. Soy simpática y puedo ser muy divertida. Tengo mis principios que no pienso cambiar, si encuentro a alguien que sepa valorarme, perfecto. Voy a intentarlo... tal vez sea media antisocial después de todo. Juzgo a los demás por lo que aparentan ser y me limito a conocerlos... aunque pensándolo eso no me sirvió de nada el año pasado así que ¿por qué volver a cometer el mismo error?
Me voy a arriesgar, a ver qué pasa. Como dicen "el que no arriesga no gana".
13 febrero, 2011
Un intento por expresar lo que siento. (primera entrada)
Me siento rarísima. Me pongo a ver todo lo era hace un año y medio atrás y me dan ganas de llorar. Si bien he progresado en ciertas cosas, muchos aspectos de mi personalidad están tan tensos y temerosos en este momento. Estoy con una tensión tan persistente que me cuesta controlar. De repente me cohíbo con algo y mis músculos se contraen y se ponen duros, es como si alguien me estuviera agarrando con mucha fuerza. Ese sentimiento lo conocí bien el año pasado, antes tenía MI MUNDO donde no podía ver más allá, mi propio círculo de confianza en el que aparentemente había depositado el 99% de mi confianza porque una vez que se rompió, mi vida cambió totalmente. Mi vida vista desde afuera y sentida desde mi interior, todo cambió. Mi forma de ver el mundo se volvió más realista, lo cual a mi parecer es bueno pero también tiene sus contras. Observo mucho más lo que hay a mi alrededor y claro, tengo consideración por aquellos que tal vez en un momento ni siquiera registraba. Creo que cuando tenés un grupo sólido de amigas, que sabes que cuando te levantes y vayas a estudiar, te van a recibir con una sonrisa y te acompañarán durante el resto de la jornada, una gran parte de las preocupaciones que podrías sentir queda anulada. Pero ahora que ese grupo de amigas, esa seguridad no la tengo y mi capacidad para ser quien soy ha bajado, me siento débil. Incapaz de relajarme, me acostumbré durante todo un año a estar tensa, a sentirme incomoda, a esperar una burla que era predecible, a esperar que el timbre del recreo nunca sonara porque era mejor estar dentro de clases que tomar el celular y fingir que hacía algo importante cuando lo único que hacía era recorrer mi buzón de entrada una y otra vez. No se puede ser feliz así, claro que no. Y cualquiera se preguntaría porque no sociabilizaba con otros. La respuesta es que fui muy poco persistente en eso, algunos días tenía más suerte y lograba tener alguna charla fluida con alguien. Pero otras veces ni siquiera me acercaba porque eran demasiadas personas y todas se conocían, tenían algo de que hablar. Yo me sentía una desubicada si de repente me metía ahí. Además si lo hacía tampoco tenía algo para decir, por lo que quedaba como una estúpida que se mete en conversaciones ajenas y tampoco aporta nada… a mi punto de vista, sería patético. Tal vez nadie analizaría mucho la situación, solo seguirían en lo que estaban haciendo o con suerte me preguntarían algo. Pero el miedo a sentir que me observaran con cara de desprecio era suficientemente grande como para evitar que lo intentara.
Algo que me pasa y antes no me pasaba, es que me cuesta mantenerle la mirada a alguien. Cuando tengo una conversación con alguien que conozco hace poco, rápidamente siento la necesidad de retirar la mirada. Es como si estuviera entregando demasiado de mí mientras que preferiría no hacerlo. O también está la duda de cómo va a interpretar lo que estoy diciendo. (Pienso demasiado, lo sé. Por algo escribo, si no lo hiciera enloquecería.)
"Relajate” es algo que me viene a la cabeza cuando me pongo tensa o le estoy dando demasiada vuelta a un asunto. Una palabra tan agradable de escuchar, que enseguida me lleva a respirar profundo e intentar ignorar lo que mi mente dice pero sin embargo lleva un rato para que logre ese estado. Tienen que haber risas de por medio y por lo menos una mirada o una sonrisa que me den la confianza necesaria para continuar expresándome sin preocupaciones. Cada persona tiene sus gestos y sus expresiones lingüísticas comunes. Uno se familiariza con eso a medida que conoce a una persona. Pero al principio pueden ser malinterpretados e incluso parecer acusadores. Miradas acusadoras son las que percibo a veces, y trato de pensar que es cosa mía para no entrar en la paranoia porque eso si que estaría demasiado alejado del equilibrio. Prefiero retomar las visitas al psicólogo que llegar al desequilibrio.
Hace días que tengo ganas de escribir. Nunca sé por dónde voy a empezar, lo que tengo claro es que siempre va a quedar algo por decir. Lo que me pregunto es qué me llevó a ser así. Una de mis teorías es lo que ya expresé, el error de depositar gran parte de mi confianza personal en otras personas. Pero tiene que haber algo más… no quiero creer que todo esto es solo culpa mía o que mi mente de repente cambió. Si me pongo a recordar mi vida hace dos años atrás y voy avanzando hasta hoy, lo que he perdido fue:
- una amistad que se volvió turbia
- compañeros que conocía hace tres años
- facilidad para reírme (que tengo fe de volver a recuperar cuando termine mi tormenta interior)
- despreocupación
- confianza en los demás
Muchos dicen que para poder amar a alguien primero hay que poder amarse uno mismo. Eso tiene sentido, ya que muchas veces cuando queremos a alguien, sentimientos negativos se mezclan y complican las cosas, fastidio, envidia, celos, miedo, todos causados por la inseguridad en nosotros mismos, consecuencia de nuestra falta de amor propio. Dando esa frase como válida podría decir que he sentido envidia y celos hacia mis amistades, incluso hacia las más fuertes. Pero ¿por qué cuando se trata de mi madre no es así? Lo que siento por mi madre es amor, amor puro. La quiero y acepto tal cual es… bueno creo que ella es la excepción a la regla. Y es por eso justamente que las situaciones entre las personas cambian, los sentimientos negativos toman mayor protagonismo y llevan a que las amistades se disuelvan o simplemente se quiebren de repente. Las propias inseguridades que alguien siente lo llevan a actuar de otra forma y esa forma puede ser demasiado loca para tu mejor amiga o puede llegar a influirte tanto a tal punto de que el otro ya no te reconozca. Algo así fue lo que me pasó a mí y junto con otras experiencias me llevó a volver a caer en la desconfianza. Una lección que a mi parecer debía aprender para ser más astuta en la vida y me dejara engañar tan fácilmente.
Bárbaro, diciendo esto parece que digo que la desconfianza hacia los demás es algo positivo… lo que realmente quiero decir es que, es buena si se equilibra con la confianza, si se logra el 50% positivo y el 50% negativo. Ahora mi balanza está pesando más en el lado negativo y eso es uno de los tantos factores influyentes en mi estado psicológico.
Bárbaro, diciendo esto parece que digo que la desconfianza hacia los demás es algo positivo… lo que realmente quiero decir es que, es buena si se equilibra con la confianza, si se logra el 50% positivo y el 50% negativo. Ahora mi balanza está pesando más en el lado negativo y eso es uno de los tantos factores influyentes en mi estado psicológico.
Poco a poco iré encontrando esos factores y seguiré pensando cómo deshacerme de ellos o convertirlos en otra cosa, ahora sinceramente solo quiero acostarme y dormir.
03 mayo, 2010
NO ESTÁS SOLO
En momentos como estos
en que todo parece ser gris
y solo quieres sentirte bien.
Sé que es difícil cuando
lo intentas y nada cambia
Parece que nadie logra darse cuenta
de que estás ahí
y terminas sintiéndote como un algo invisible.
Pero es entonces cuando recuerdo
lo hermoso que tengo...
Mi familia, que siempre está ahí
en cualquier momento para ayudarme.
Mis amigas que me hacen sentir tan feliz.
Y el mundo comienza a tener sentido
cuando te das cuenta que
no estás solo.
Lo vas a lograr
ellos te escucharán
y te sentirás fuerte
Descubrirás que nada es tan malo
como realmente parece
si solo logras darte una oportunidad
Tú brillarás, sé que lo harás
Tú brillarás, sé que lo harás
en que todo parece ser gris
y solo quieres sentirte bien.
Sé que es difícil cuando
lo intentas y nada cambia
Parece que nadie logra darse cuenta
de que estás ahí
y terminas sintiéndote como un algo invisible.
Pero es entonces cuando recuerdo
lo hermoso que tengo...
Mi familia, que siempre está ahí
en cualquier momento para ayudarme.
Mis amigas que me hacen sentir tan feliz.
Y el mundo comienza a tener sentido
cuando te das cuenta que
no estás solo.
Lo vas a lograr
ellos te escucharán
y te sentirás fuerte
Descubrirás que nada es tan malo
como realmente parece
si solo logras darte una oportunidad
Tú brillarás, sé que lo harás
Tú brillarás, sé que lo harás
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